Imagen de archivo de la Escuela de Policía Nacional de Ávila
Imagen de archivo de la Escuela de Policía Nacional de Ávila - ABC
Sociedad

«Bluyín», «meajuela» o «pariambo»: vuelve el examen de Ortografía a las oposiciones de la Policía Nacional

El controvertido test, que se anuló el año pasado por su dificultad, se incluye de nuevo en las pruebas que se celebran en diciembre

VALENCIAActualizado:

¿«Bluyín», «meajuela», «pariambo» o «vanadio» son expresiones correctas? Los aspirantes a obtener una de las 3.200 plazas en la escala básica en la Policía Nacional preparan a conciencia este año la prueba de Ortografía, que se celebrará el próximo mes de diciembre. Los opositores que superaron los test físicos -que se desarrollaron en septiembre- ultiman ahora su preparación con la vista puesta en la controvertida prueba del pasado año, que finalmente no se evaluó por su excesiva complejidad- y que en la convocatoria de este ejercicio vuelve a entrar en el temario.

Las academias de oposiciones consultadas por este periódico explican que se están centrando en la prueba de conocimientos, que consistirá en la contestación por escrito en cincuenta minutos a un cuestionario de cien preguntas, con un enunciado y tres alternativas de respuestas de las que solo una es verdadera, relacionadas con un temario que abarca desde los conceptos y acepciones del Derecho, a la Constitución Española pasando por la organización y funcionamiento de la Administración General del Estado o las referencias históricas a la Unión Europea.

Mientras, la temida prueba de Ortografía «consistirá en la contestación por escrito a un cuestionario para evaluar la capacidad ortográfica del opositor», de acuerdo con las bases publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

[Compruebe aquí si es capaz de aprobar el examen de ortografía de las últimas oposiciones a Policía Nacional]

Los errores penalizan conforme a la fórmula siguiente: A – (E/ (n-1)), siendo «A» el número de aciertos, «E» el de errores y «n» número de alternativas de respuesta. Cada una de las cien preguntas tiene un valor de un punto. El Tribunal establece que serán considerados aptos en esta prueba los opositores que hubiesen obtenido al menos 50 puntos tras la aplicación de la fórmula expresada en el párrafo anterior. La calificación será de «apto» o «no apto».

De acuerdo con el Anexo II de la convocatoria, a los aspirantes se les exigiriá el conocimiento de las «reglas ortográficas. Uso de las letras o grafemas. Uso de la tilde, de los signos ortográficos y de las letras mayúsculas y minúsculas. Representación gráfica de las unidades léxicas. Ortografía de las expresiones procedentes de otras lenguas, de nombres propios y expresiones numéricas».

Tras los precedentes de la anterior convocatoria, los opositores han optado por bucear durante horas en en el diccionario de la Real Academia Española. «No hay otra opción», explica uno de los aspirantes a este periódico, quien admite el temor a la dificultad de una prueba que generó una especial controversia el año pasado, hasta el punto de que el Sindicato Unificado de Policía (SUP), mayoritario en el cuerpo, denunció la prueba porque no evaluaba «el nivel de competencia de los alumnos». A su juicio, la selección de palabras del examen incluía términos que «jamás se utilizan en la labor policial y son de uso reservado a eruditos».

Desde «cascabel», «claraboya» o «biquini» hasta «carriño», «cián», «aruñar», «yuyo», «champurrear» o «diunvirato» son algunas de los términos que tenían que señalar como correctos o no los examinados en la prueba de la anterior convocatoria.

Críticas de los sindicatos

En ese sentido, la Confederación Española de Policía (el segundo sindicato con mayor representación en el Cuerpo) solicitó oficialmente la «supresión de la prueba de ortografía» en las próximas convocatorias a oposiciones de la Policía Nacional al considerarla «una prueba anacrónica que año tras año genera controversia, discrepancias y mala imagen de la institución y del proceso selectivo».

Sin embargo, entre las pruebas de carácter «eliminatorio» que figuran en la convocatoria de 2017 figura de nuevo la de Ortografía, con un planteamiento similar al del año anterior, en el que más de 19.000 aspirantes realizaron el test entre las críticas de numerosos opositores que plantearon quejas sobre su supuesta dificultad.

Ahora, los opositores combinan el estudio del temario con el del diccionario. Palabaras como «bluyín», «meajuela» o «pariambo» -todas ellas correctas- se combinan con otras como «corner», no contemplada por la RAE. Al margen de estudiar el diccionario, algunos aspirantes a acceder a una de las plazas que oferta la Policía Nacional han recurrido a «aplicaciones informáticas sobre ortografía, que son de pago pero resultan útiles para conocer las últimas novedades», conforme asegura uno de ellos en conversación con este periódico.

La opinión de los expertos

Salvador Gutiérrez Ordóñez, miembro de la Real Academia de la Lengua Española, quien coordinó la Ortografía de la lengua española en 2008, explicaba en plena controversia a ABC que «el funcionario tiene la obligación de escribir con la ortografía adecuada».

Sin entrar a valorar directamente el contenido de las prueba para acceder a la Policía Nacional, el académico subrayaba que «es deber del Estado asegurarse de que los aspirantes a funcionarios dominen estas destrezas».

Al margen de la ortografía, la convocatoria de 2017 para acceder a la escala básica de la Policía Nacional establece como pruebas eliminatorias la de aptitud física y la de conocimientos, así como el reconocimiento médico, la entrevista personal y los test psicotécnicos.