Retirada del busto de Juan Carlos I en julio de 2015 - ABC / Vea en el vídeo cómo se retiró el busto de Juan Carlos I del Salón de Plenos del Ayuntamiento de Barcelona

Una juez obliga a Ada Colau a recolocar el retrato del Rey «en un lugar preferente»

Da la razón al Gobierno y concluye que «la colocación de los símbolos en el salón de plenos es una obligación»

BARCELONAActualizado:

Revés judicial a la alcaldesa Ada Colau y a su política de símbolos. La justicia ha obligado al Ayuntamiento de Barcelona a restituir la efigie del Rey a «un lugar preferente y de honor» del salón de plenos del Consistorio.

El Ayuntamiento de Barcelona retiró en julio de 2015 el busto de Don Juan Carlos I y no lo sustituyó por el de su sucesor, Felipe VI. El Consistorio lo justificó porque el ahora Rey Emérito ya no era jefe del Estado –había abdicado un año antes– y al considerar que la Monarquía estaba «sobrerrepresentada» tanto en la Casa Consistorial como en el resto de la ciudad.

La reacción del Estado no se hizo esperar. La Delegación de Gobierno en Cataluña requirió entonces al Ayuntamiento la colocación de la efigie de Felipe VI y, ante la negativa de Colau, llevó el caso a los tribunales.

Ahora, la justicia les ha dado la razón. En una sentencia a la que ha tenido acceso ABC, el Juzgado Contencioso Administrativo número 3 de Barcelona afirma que «la colocación de los símbolos en el salón de plenos es una obligación». El Ayuntamiento ya ha anunciado que presentará un recurso de apelación próximamente ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

El gobierno de Ada Colau considera que es el plenario el que tiene potestad para decidir la simbología que debe lucir en el salón. Creen que el reglamento orgánico municipal les ampara. Fue modificado en diciembre de 2015 –con el apoyo de todos los grupos menos PP y Ciudadanos– y prevé que el pleno debe decidir sobre su simbología atendiendo a «los principios democráticos, de catalanidad, religiosa y de respeto a la singularidad histórica y la capitalidad de Barcelona». En septiembre de 2016 acordó encargar una reforma de la sala de pleno. «Será en el marco de esta reforma donde se decidirá sobre la simbología que ha de tener el espacio», defienden fuentes municipales.

«Una obligación»

En su fallo, la juez echa por tierra estos argumentos. Dice que «la colocación de los símbolos en el salón de plenos es una obligación que en modo alguno queda relegada por el reglamentó orgánico municipal». El real decreto de 1986 sobre el Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales así lo obliga. Esta disposición prevalece sobre el reglamento barcelonés.

El PP, Ciudadanos y el PSC han reclamado la recolocación de la efigie del Monarca. Colau debe «cumplir la ley, las sentencias judiciales y guiarse por el respeto institucional y la simbología del Estado», ha valorado el líder municipal del PP, Alberto Fernández. Mientras, una concejal de la CUP reclamó a Colau que no acate: «Si la ponen, la sacaremos».