Imagen del día de Sant Jordi en Barcelona
Imagen del día de Sant Jordi en Barcelona - INÉS BAUCELLS

Sant Jordi 2018Tabarnia contraprograma el Sant Jordi nacionalista con su primera diada

Las rosas blancas representarán el movimiento irónico-político de Albert Boadella como respuesta a la petición de los independentistas de regalar rosas amarillas en recuerdo de los dirigentes secesionistas presos

BARCELONAActualizado:

Sant Jordi se ha convertido, de nuevo, en el nuevo caballo de batalla entre el «procés» y el «anti-procés». Así las cosas, mientras las entidades independentistas -lideradas por Òmnium- llevan semanas intentando hacer que los catalanes abandonen las tradicionales rosas rojas y se decanten por las amarillas que reivindican la liberación de los dirigentes secesionistas presos, Tabarnia se ha desmarcado promocionando su primera diada.

Este 23 de abril, el movimiento político-irónico presidido desde el «exilio» por el dramaturgo Albert Boadella ha celebrado su primera «Tabarnesa», una particular diada que quiere reivindicar una agrupación política que el pasado mes de marzo ya demostró su fuerza en las calles, movilizando a miles de personas que respondieron al envite independentista con humor y sarcasmo. «Si la Diada independentista es el 11 de septiembre, parece lógico que el día Sant Jordi sea el día de Tabarnia, el 23 de abril. A partir de ahora la Diada de Tabarnia pasará a ser el pistoletazo de salida de la Tabarnença, el 23 de abril, el surgimiento del sentimiento identitario tabarnés», ha destacado la entidad esta mañana en un artículo colgado en su página web.

Asimismo, Tabarnia ha recomendado a sus seguidores que cuelguen la bandera de este movimiento -presidida, precisamente, por la Creu de Sant Jordi que representa Barcelona- en sus balcones, reivindicando así la creación de una nueva comunidad autónoma con las regiones catalanas de mayoría no independentista. Asimismo, han pedido a los «tabarneses» que se acerquen a las paradas que los simpatizantes de la entidad organizarán por toda Cataluña, mientras que en el puerto de Barcelona, Albert Boadella firma ejemplares de su último libro «¡Viva Tabarnia!» (Editorial Espasa) evitando pisar tierra firme en Cataluña para no romper su exilio.

Rosas, libros... y banderas

Paralelamente, en las calles de Barcelona se han multiplicado las paradas de rosas, tanto de floristerías y particulares, como de partidos y entidades, cada uno con sus banderas, rosas y libros que ponen de relieve el cáliz cada vez más político de una celebración (hoy no es festivo en Cataluña) que inicialmente se caracterizó por ser el día de los libros y los enamorados en la comunidad.

Sin embargo, a pesar de ser una jornada tensada por las vicisitudes del proceso independentista y la ausencia de Gobierno en Cataluña, está previsto que el día se desarrolle con normalidad, únicamente marcada por las medidas de seguridad extraordinarias que los atentados de las Ramblas y Cambrils (Tarragona) del pasado 17 de agosto han obligado a extremar, por los disparatados precios de las rosas que se moderan a medida que avanza la tarde y por las colas para que autores y escritores firmen sus obras en la calle.