Don Felipe, a su llegada al Palau de la Música
Don Felipe, a su llegada al Palau de la Música - EFE
MWC 2018

El Rey pide «cooperación institucional» para que el MWC siga en Barcelona

Apoyo de Don Felipe al congreso de móviles en constraste con el desplante de Colau y la Generalitat y la tensión en la calle

BARCELONAActualizado:

El Mobile World Congress (MWC) como ejemplo de lo que el "compromiso y la colaboración" entre administraciones pueden conseguir. El Rey Don Felipe, en su primera visita a Cataluña desde que el 27 de agosto encabezase la manifestación tras los atentados de las Ramblas y Cambrils, ha presidido esta tarde en el Palau de la Música de Barcelona la cena de inauguración oficial del MWC, un acto institucional marcado por el boicot de la alcaldesa de ka ciudad, del presidente del Parlament y de los representantes de la Generalitat.

Si el desplante y la tensión política se han colado en el interior del Palau, en el exterior, cientos de manifestantes han rodeado las calles adyacentes, en medio de un fortísimo dispositivo policial. Se produjeron cargas puntuales por parte de los Mossos d'Esquadra. Se contaron cinco heridos leves.

En contraste con la tensión política -una de los aspectos que podrían hacer peligrar la continuidad del evento en Barcelona, tal y como ha advertido la organización-, Don Felipe ha realizado un discurso que se ha escuchado como un espaldarazo de la Corona, y en concreto del Rey, a un evento al que siempre ha apoyado desde que se celebra en Barcelona desde 2006.

Al respecto, y en la única alusión de su discurso que se ha podido interpretar en clave política, Don Felipe ha señalado que el éxito del MWC se debe en primer lugar a la ciudad de Barcelona, pero también a la cooperación entre los distintos niveles de la administración. "La cooperación institucional con objetivos claros y en beneficio de todos es una clave evidente de este éxito", ha apuntado el monarca.

Aviso de cara al futuro

De igual modo, y como si se tratase de una advertencia de lo que puede suceder con el MWC si no se prolonga esta cooperación y se dispara la tensión política, Don Felipe ha apuntado que "este compromiso firme de nuestras administraciones, corporaciones y compañías debe ser siempre un propósito esencial para que este encuentro -en alusión al MWC- siga consolidando de cara al futuro su proyección e influencia a todo el mundo; y lo haga desde aquí mismo, desde Barcelona". Esta parte del discurso fue leída en catalán, en una intervención en la que también usó el castellano y el inglés, este de forma mayoritaria.

Entre los desplantes de los representantes catalanes y las protestas en el exterior, el apoyo de Don Felipe a la continuidad del MWC ha resonado con claridad en el interior del coliseo modernista. Don Felipe ha defendido también la candidatura de Barcelona a albergar el centro tecnológico europeo que desarrollará la tecnología 5G.

Junto a las alusiones concretas al MWC y a la capital catalana, Don Felipe ha hecho hincapié en el lema de la edición de este año -"Creando un futuro mejor"- recordando que el desarrollo tecnológico sin desarrollo social no es sostenible. Al respecto, ha recordado el compromiso del congreso y de la entidad organizadora, la GSMA, con los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

En la cena de inauguración oficial del Congreso Mundial de Móviles han asistido en representación del Gobierno de España la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal.

Desplantes independentistas

Como habían anunciado, ni el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, ni la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quisieron recibir a Don Felipe en la bienvenida institucional con motivo del MWC, aunque luego sí se sumaron a la cena. La alcaldesa departió brevemente con el Rey antes de acceder a la cena.

La alcaldesa se reafirmó ayer en su desplante al Monarca y se justificó considerando que la recepción protocolaria al Rey, popularmente conocida como “besamanos”, es “un vasallaje impropio de una democracia del siglo XXI”. También criticó que no es “un cargo electo democráticamente sino hereditario” y que no se solidarizó con los heridos de las cargas policiales del 1 de octubre. A pesar de sus críticas y de su “plantón” de ayer, la alcaldesa volverá a coincidir mañana con Felipe VI en la apertura de puertas del congreso.

Desde Bruselas, el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, también quiso referirse a la presencia del Rey en Cataluña, apuntando que el Rey "será bienvenido" cuando "pida perdón" por su papel durante el pasado mes de octubre frente a la situación de Cataluña.

Lo que ha sucedido esta tarde ayer dista mucho de lo que suele ser habitual en las citas del MWC. El año pasado, el Rey y el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se saludaron cordialmente y la corrección institucional presidió en todo momento el recibimiento a las autoridades. El conflicto político se dejó de lado en aras de la concordia ante un evento tecnológico de envergadura mundial. Esta tarde no ha sido así.