NUEVO DESAFÍO

Cataluña quiere prohibir la venta telefónica o a domicilio de productos sin consentimiento

La Generalitat presenta una nueva Ley de Comercio y Servicios poco después de que la anterior fuera tumbada por el TC

Los miembros del Govern, esta mañana durante su primera reunión del año
Los miembros del Govern, esta mañana durante su primera reunión del año - EFE

La Generalitat de Cataluña prevé una nueva Ley de Comercio, Servicios y Ferias que prohibirá, entre otros aspectos, ofrecer productos o servicios a domicilio por teléfono o en persona sin consentimiento previo del consumidor y establece en 75 horas semanales el horario máximo de apertura de los comercios en Cataluña, lejos de las 90 horas de la norma estatal.

El proyecto de Ley que el Govern, que corrige algunos aspectos de la Ley que el Tribunal Constitucional suspendió recientemente pero mantiene otros que en su día fueron señalados como conflictivos, ha aprobado esta mañana durante su primera reunión del año pretende consolidar el modelo de comercio catalán y reunir en un mismo texto la actual dispersión normativa.

La ley, que debe superar ahora el trámite parlamentario, regula por primera vez la venta u oferta de productos y servicios a domicilio, sea a través de visitas o de llamadas o mensajes de teléfono, si no se ha dado antes una autorización por parte del consumidor.

Con esta norma, la Generalitat trata de salir así al paso de los "excesos" que se dan en este ámbito, tal y como ha reconocido hoy el conseller de Empresa, Jordi Baiget, que ha avanzado que, si la ley se aprueba tal y como está, el Govern podrá sancionar a las empresas que no respeten esta reglamentación.

En materia de horarios comerciales, la futura ley establece que la apertura de comercios, en términos generales, se hará de lunes a sábado con un límite máximo de 75 horas semanales, tres horas más que las que establecía hasta ahora la norma, aunque lejos de las 90 horas que marca la ley española.

Baiget ha recordado que la Generalitat tiene competencias plenas en comercio y que, por tanto, puede aprobar una limitación horaria propia sin temor a eventuales recursos ante el Tribunal Constitucional.

Como excepción a la regla, en los municipios de menos de 5.000 habitantes tendrán libertad de horarios los establecimientos de menos de 150 metros cuadrados que no pertenezcan a grandes cadenas de distribución.

Control a los municipios turísticos

La futura ley concreta además el concepto de municipio turístico y fija cuatro supuestos a los que se podrá acoger el consistorio para ser declarado turístico a efectos de horarios comerciales. Además, la duración de la declaración de municipio turístico pasará también de 8 a 4 años.

Así, podrán ser municipios turísticos aquellos que dispongan de un bien declarado Patrimonio de la Humanidad, un inmueble de interés cultural integrado en el patrimonio histórico-artístico o que acoja algún gran acontecimiento deportivo o cultural. También lo serán los que cuenten con una área comercial que genere una gran afluencia de visitantes de fuera de Cataluña o que tengan una zona portuaria en la que operen cruceros turísticos.

Otra de las novedades es que el proyecto de ley regula por primera vez las áreas de degustación en los establecimientos de venta de alimentación, actividad que realizan muchas panaderías o similares, para limitar así la competencia con los bares y restaurantes.

En concreto, la norma marca un límite en el espacio dedicado al área de degustación y que no podrá ser superior al 33 % del total de la superficie del establecimiento, límite que podrá ser variado por los ayuntamientos.

El texto subraya que se quiere así permitir a estos comercios "una vía complementaria de explotación" del negocio, pero garantizando la competencia leal con restaurantes y bares.

La nueva norma deja también en manos de los comerciantes la decisión sobre el momento en que quiere llevar a cabo las rebajas, aunque recomienda realizar las campañas en las temporadas habituales, en invierno y verano.

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