El exdirector de la Ofina Antifraude de Cataluña Daniel de Alfonso en una foto de archivo
El exdirector de la Ofina Antifraude de Cataluña Daniel de Alfonso en una foto de archivo - INÉS BAUCELLS

Detectan una avalancha de irregularidades en Antifraude durante la era De Alfonso

Un informe de la Sindicatura de Cuentas concluye que, entre otras irregularidades, el exdirector cobró 70.000 euros extras

BARCELONAActualizado:

De la polémica conspiración contra los líderes independentistas a los sobresueldos. La Sindicatura de Cuentas ha puesto en cuestión la gestión económica del exdirector de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) Daniel de Alfonso. La Sindicatura ve indicios de delito en muchas de sus prácticas.

En un informe publicado hoy sobre el ejercicio de 2015 de la OAC, la Sindicatura de Cuentas ha detectado un cúmulo de irregularidades entre las que destacan los casi 70.000 euros que De Alfonso cobró como «méritos» al margen de su sueldo como director.

De Alfonso había hundido a Antifrau en el descrédito: fue destituido en junio de 2016 por el Parlamento catalán tras salir a la luz conversaciones con el exministro de Interior Jorge Fernández Díaz sobre la búsqueda de pruebas contra políticos secesionistas. Ahora, se pone en cuestión también su gestión económica de una entidad que debería servir para controlar el fraude de otras instituciones públicas.

La Sindicatura de Cuentas considera que De Alfonso no tenía derecho a percibir determinados trienios por ser un alto cargo. En total, 49.086 euros extras cobrados en 2015. A esta cifra habría que sumar los 20.005 euros que cobró el mismo año como «complemento de calidad». Todo ello, evidentemente, al margen de su sueldo. Se lo asignó «sin ninguna justificación».

Nombramientos a dedo

Pero los tejemanejes del entonces director no acababan ahí. Muchos de los contratos de personal fueron irregulares, a dedo y «sin ninguna convocatoria pública para cubrir plazas». Autorizó el pago de 281.000 euros en complementos de calidad a todo el personal de Antifraude cuando «no se ajusta a derecho».

Su mandato fue un carrusel de irregularidades, según la Sindicatura de Cuentas. No tenía un mecanismo de control horario de su personal; los altos cargos de la institución no formularon la declaración de actividades ni la declaración patrimonial; registró gastos de suministros y servicios sin los procedimientos de contratación correspondientes; no tenían un portal de transparencia....

Ahora, el director de Antifraude y expresidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Miguel Àngel Gimeno, trata de recuperar el prestigio de una institución cuya razón de ser es el control del fraude en las instituciones públicas catalanas.