Accion en las Ramblas poniendo lazos amarillos en un edificio de la Cultura de la Generalitat de Cataluña
Accion en las Ramblas poniendo lazos amarillos en un edificio de la Cultura de la Generalitat de Cataluña - ABC

CataluñaArenys de Munt (Barcelona) amenaza con multar a quien retire lazos amarillos de sus calles

El pleno de la localidad acordó la semana pasada utilizar su ordenanza de civismo para sancionar con cientos de euros a quienes retiren los lazos amarillos que piden la liberación de los dirigentes independentistas presos

«No nos planteamos desistir, en absoluto, más bien lo contrario», resaltan desde uno de los grupos de limpieza de la comarca

BARCELONAActualizado:

El Ayuntamiento de la localidad barcelonesa de Arenys de Munt estudia sancionar con multas de hasta 200 euros quienes retiren lazos amarillos y otros elementos de propaganda independentista de sus calles. Si finalmente esta pretensión sale adelante, los grupos de ciudadanos que retiran la simbología secesionista de los espacios públicos (conocidos como GDR) se encontrarán con un nuevo escollo, al que se suman las agresiones puntuales y el desamparo generalizado con el que bregan día a día.

Todos los partidos que integran el pleno del Ayuntamiento de Arenys de Munts (ERC, el PDECat, la CUP y el PSC) acordaron en un pleno celebrado el pasado 17 de mayo advertir que el consistorio tiene la capacidad -y la intención- de utilizar su ordenanza de civismo para sancionar a las personas o grupos que se dediquen a retirar lazos amarillos y otra simbología distribuída por los secesionistas por las calles de la localidad.

«Valoraremos la posibilitar de sancionar a todas las personas que retiren símbolos de la vía pública y de espacios privados, sin las autorizaciones pertinentes, en cumplimiento de la Ordenanza de Convivencia y Civismo del Ayuntamiento de Arenys de Munt», señala el texto del acuerdo, al que ha tenido acceso ABC. Asimismo, los responsables de la corporación apuntan que los lazos no son otra cosa que «símbolos de solidaridad pasiva» con los dirigentes secesionistas presos.

El orden del pleno celebrado el pasado 17 de mayo también contemplaba la aprobación de una declaración institucional «a favor de los lazos amarillos en los lugares públicos». Sin embargo, la propuesta de multar a los brigadistas de limpieza salió del grupo municipal de la CUP, que lanzó una pregunta al equipo de Gobierno en la que pedía que se sancionaran los «infractores» de la «masiva eliminación de lazos» que vivió el pueblo el pasado 23 de abril.

«No haremos una nueva ordenanza sobre quitar o poner lazos, pero queremos poner en valor los símbolos reivindicativos que utilizan muchos vecinos. Aprovechamos para recordar que hay una ordenanza de civismo y si se altera el orden publico se puede sancionar, sino no lo haremos. No sancionaremos a aquellas personas que repeten la convivencia y el espacio público», ha matizado el primer teniente de alcalde de la localidad, Josep Sànchez, en declaraciones a ABC.

Por su parte, David, un miembro de una de las brigadas de limpieza de lazos que actúan habitualmente en la comarca del Maresme señala que es «paradójico» que un Ayuntamiento en lugar de hacer cumplir las ordenanzas de no ensuciar las calles y pegar mensajes políticos en lugares públicos llame a «reprimir a las personas que trabajan por la paz social»,. Paralelamente, critica que cada vez es más «normal» que en Cataluña la legalidad se vea superada por «posicionamientos políticos» como es el caso de las amenazas lanzadas por el consistorio de Arenys de Munt.

«Nos preocupa que haya gente que esto la detenga en el momento de unirse a nuestros grupos de limpieza. Todos somos gente normal y tranquila, ajena a la política, y con estas amenazas que tienen poco recorrido quizás consiguen que la gente se lo piense dos veces», lamenta. Sin embargo, David subraya que su intención es seguir trabajando para retirar los lazos de las calles y fomentar así la convivencia en su localidad. «No nos planteamos desistir, en absoluto, más bien lo contrario», recalca.