El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en el Parlamento de Cataluña | Vídeo: La mayoría independentista del Parlament da luz verde a la investidura a distancia - INÉS BAUCELLS

Aprobada la reforma de la Ley de la presidencia de la Generalitat para investir a Puigdemont

El Gobierno de España recurrirá la norma ante el Tribunal Constitucional para evitar que entre en vigor

BARCELONAActualizado:

Pese a las indicaciones del Consejo de Garantías Estatutarias (CGE), los avisos de los letrados del Parlamento catalán y las advertencias del Gobierno de España, JpC, ERC y la CUP han aprobado (70 votos), este viernes, la reforma de Ley de la presidencia de la Generalitat y del Govern. El nuevo redactado de la norma autonómica permite, entre otras cosas, la investidura a distancia.

Con la vista puesta en Carles Puigdemont, fugado de la Justicia española y que ejerce de diputado autonómico con su voto delegado -al igual que Toni Comín (ERC), decisión que Cs recurrió ante el Alto Tribunal-, los grupos independentistas han decidido poner a prueba, una vez más, el Estado de Derecho. Cs, el PSC, los comunes y el PP han votado en contra de la reforma (64 votos).

Ahora, el siguiente paso lo dará el Gobierno de España, tal y como anunciaron el jueves fuentes de La Moncloa, que llevará la reforma de la ley ante el Tribunal Constitucional (TC) al considerar, como el CGE, los letrados y los partidos de la oposición en Cataluña, que esta norma no se ajusta a la Carta Magna y al Estatuto de Autonomía.

Roger Torrent (ERC), presidente de la Cámara autonómica, publicará el nuevo texto de la norma en el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña (BOPC) y, tras esto, deberá aparecer en el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC). Esta segunda publicación depende del Gobierno, que tiene asumidas las competencias en aplicación del artículo 155 de la Constitución.

«Sin la presencia del candidato»

El nuevo texto legislativo recoge que el candidato a presidir la Generalitat de Cataluña, en caso de “ausencia, enfermedad o impedimento” para asistir a la sesión de su investidura, puede quedar exento de estar presente, si “una mayoría absoluta” parlamentaria así lo decide.

El pleno puede autorizar que: “El debate de investidura se celebre sin la presencia o sin la intervención del candidato o candidata, que en este caso puede presentar el programa y solicitar la confianza de la Cámara por escrito o por cualquier otro medio previsto en el Reglamento”.

Además, la reforma también señala, entre otras medidas, que las reuniones del gobierno catalán y de los “órganos colegiados” de la Generalitat podrán reunirse y “celebrar sus sesiones”, incluyendo la opción de adoptar acuerdos oficiales, “tanto de manera presencial como a distancia”. De esta manera, los consejeros autonómicos podrían estar repartidos por distintos lugares.

Ley «ad hoc» para Puigdemont

Por todo esto, la figura de Puigdemont ha capitalizado el debate parlamentario. El encargado de defender la propuesta de ley ha sido Albert Batet (JpC), quien ha cargado duramente contra el Rey, el Gobierno y las instituciones judiciales, y ha reconocido que los retoques normativos son para que Puigdemont pueda ser investido presidente autonómico.

Batet ha denunciado que, desde su punto de vista, se hizo “ingeniería jurídica” para evitar que Puigdemont pudiera ser elegido presidente, tras las elecciones del pasado 21 de diciembre, y ha recordado que desde la cita electoral “ha habido cuatro intentos de investidura”, aludiendo a los casos de Jordi Sànchez (dos veces) y Jordi Turull, además de Puigdemont.

Por parte de ERC, Antoni Castellà ha indicado que el “debate de fondo” de hoy no iba de tecnología, sino sobre si el Gobierno, el PSC y Cs han aceptado “el resultado electoral de unas elecciones democráticas”. Castellà ha reconocido que “puede que esta reforma no sirva para investir a alguien”. Y ha asegurado que, en su opinión, “el régimen del 78 no es democrático”.

También la CUP ha respaldado la reforma. Maria Sirvent ha definido la nueva ley como una “iniciativa” que “amplía los derechos sociales y civiles”. Y ha defendido que los antisistema estarán en frente de cualquier “injerencia del Estado”, lo que ya está ocurriendo, desde su punto de vista.

«¡Dejen de hacer el ridículo!»

La oposición, sin embargo, ha valorado totalmente diferente la forma y el fondo de la propuesta legislativa. Inés Arrimadas (Cs) ha definido la reforma como “ley Puigdemont, una ley que es un traje a medida de un fugado de la Justicia”. Para Cs, el texto aprobado “es una barbaridad desde el punto de vista jurídico, parlamentario y democrático; es una aberración”.

Arrimadas ha criticado que para JpC se pueda votar una investidura sin la presencia del candidato pero para reunirse con Puigdemont, en Berlín (Alemania), se tengan que reunir presencialmente, mañana mismo: “Las reuniones de grupo tienen que ser presenciales, pero gobernar puede ser por mail, whatsapp… ¡Dejen de hacer el ridículo!”.

El líder del PSC, Miquel Iceta, ha incidido en que “no se puede hacer una investidura sin el candidato a la presidencia, ni gobernar Cataluña desde fuera de Cataluña”. El líder socialista ha defendido que además de las leyes está “el sentido común” y ha criticado que la reforma aprobada es “una reforma encubierta del Reglamento parlamentario”.

Por su parte, Xavier Domènech (CatComú-Podem) ha recordado que “Cataluña no es presidencialista”, por lo que “es este Parlamento el que tiene que elegir al presidente de la Generalitat, y no una sola persona”, en referencia Puigdemont. Y ha advertido a la bancada independentista que “pueden ganar unas elecciones, pero han perdido el país”.

Santi Rodríguez (PP) también ha destacado y ha lamentado que todo el Parlamento catalán esté a la espera de la opinión de una sola persona: “Es una ley al servicio exclusivamente del señor Puigdemont”. Y ha recordado que: “En ningún parlamento del mundo se ha planteado que una investidura se pueda hacer por métodos telemáticos”.

«Esta ley no se aplicará»

Arrimadas, Iceta, Domènech y Rodríguez han dejado claro que “esta ley no se aplicará”. La líder de Cs, dirigiéndose a los diputados de JpC, ERC y la CUP, les ha dicho: “La traen para que se la tumben, no se va a aplicar en ningún sitio, excepto en la república imaginaria de Puigdemont (…), pero en la realidad democrática de los catalanes, el “procés” ha sido un fracaso desde todos los puntos de vista”.

La reforma legislativa se ha aprobado por el trámite de lectura única y de urgencia. Antes del debate, este viernes, el pleno (70 votos a favor, 64 en contra) ha dado su visto bueno a que se tramite por este mecanismo, que Cs, el PSC, los comunes y el PP han criticado por considerar que “vulnera los derechos de los diputados”.