El Círculo del LIceo abre sus puertas al público
El Círculo del LIceo abre sus puertas al público - EFE

Año Ramon CasasJulia, «el deseo» de Casas, se exhibe en el Círculo del Liceo

El Círculo abre sus puertas con una muestra sobre la musa del pintor

BARCELONAActualizado:

La relación de Casas con el Círculo del Liceo se remonta a la adquisición de «Ball de tarda» (1896), magnífico óleo sobre tela que cuelga en la antesala del restaurante. Poco después, en 1901, Casas empezó el trabajo de los paneles dedicados a la mujer. Las doce telas fueron salvadas del incendio del Liceo y se han convertido en la joya de este club selecto de la ciudad que abre las puertas al público con la exposición «Julia, el deseo. Ramón Casas».

El catálogo y el póster presentan «La Sargantain», uno de los retratos más bellos y más atractivos que pintó Casas de su amada Julia, y que también es propiedad del Círculo del Liceo. Precisamente Julia es la protagonista de esta muestra que se suma a la celebración 150 aniversario del nacimiento de Casas.

«La Sargantain» es una declaración de principios y una explosión de sensualidad. Su protagonista fue la musa del pintor y la mujer que ocuparía su mente desde el día que la vio. La conoció cuando ella tenía 17 años y él 39 años. Primero fue la modelo para el cartel del Jabón Fluido Gargot, después para la portada de la revista El Progreso y el cartel para la Enciclopedia Espasa. Pero pronto la relación entre el pintor y la modelo fue más allá de la pintura.

Vendedora de billetes

La comisaria Isabel Coll ha buceado en la vida de Julia hasta encontrar una fuente de inspiración inagotable. «Julia empezó vendiendo billetes de la suerte en la calle y pronto se convirtió en una musa modernista -explica Isabel Coll-. Julia era ingeniosa y descarada. En 1906 Casas empezó a dibujarla y en 1908 cuando murió su novia oficial se trasladó a vivir con ella a una torre en el barrio de San Gervasio. Pero no se casaron hasta muchos años después».

La relación de Julia y Casas fue una tema de cotilleo en la sociedad barcelonesa de la época, que criticaba su diferencia de edad y de status social. «Yo he querido hacer justicia y reivindicar la figura de Julia; quién era Julia y cómo fue la evolución de Casas a través de los retratos de Julia».

La Pasión de Julia inunda las paredes de los salones nobles del Círculo del Liceo. La entidad tiene en propiedad doce cuadros de Casas y gracias a esta exposición que cuenta con la colaboración de la Obra Social de La Caixa reúne un gran número de lienzos.

«Hemos tenido suerte que varios de los socios tienen en propiedad algún cuadro de Casas que han cedido para la ocasión», concluye Ignacio García-Nieto, actual presidente del Círculo del Liceo.