Bus turístico atacado esta semana en Barcelona
Bus turístico atacado esta semana en Barcelona - ABC

El PP de Barcelona acusa al ayuntamiento de caer en la «turismofobia» desde la llegada de Colau

El edil de Turismo señala que el ataque a un bus turístico esta semana es un «hecho aislado»

BARCELONAActualizado:

El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha asegurado este sábado que «Barcelona es víctima de la turismofobia», tras conocerse hoy que el pasado jueves cuatro personas asaltaron un bus turístico en la ciudad y realizaron una pintada en el mismo.

En un comunicado, el político popular ha afirmado que «la mala gestión de Ada Colau ha convertido el turismo en el primer problema para los barceloneses, pese a que cuando ella entró a la alcaldía era el noveno».

Fernández ha advertido de los últimos incidentes que ha calificado como «turismofóbicos», como las pintadas en contra del turismo y varios ataques contra hoteles en el barrio Gótico y en el de Pueblonuevo.

Tomar medidas contra los «radicales»

Ha reclamado al gobierno municipal «que denuncie a los autores de estos altercados» y ha exigido que el ayuntamiento «tome medidas para que estos incidentes encabezados por radicales no vuelvan a repetirse».

El turismo es «fundamental» para la creación de empleo y la generación de ingresos, ha argumentado Fernández, que ha considerado que si este sector «se ha convertido en un problema y no en una oportunidad es por la equivocada gestión de Ada Colau».

Además, ha apuntado que «la alcaldesa promueve la turismofobia para evitar la Colaufobia de los barceloneses por su mala gestión de esta actividad económica», informa Efe.

«Hecho aislado»

Por su parte, el concejal de Empresa y Turismo del Ayuntamiento Agustí Colom, ha asegurado que las pintadas y el ataque corresponden a un «hecho aislado».

En declaraciones a los medios, informa Ep, ha explicado que un grupo de hasta cuatro personas con la cara cubierta participaron en la acción -en la que pintaron la frase «El turismo mata los barrios» en el cristal delantero del vehículo- y el caso lo han puesto en conocimiento de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra.

Colom ha remarcado que se trata de un acto vandálico que no refleja una situación de hastío de los barceloneses con el turismo, sino que responde a una reivindicación que se podría haber hecho «en el bus turístico o en cualquier otro elemento de mobiliario urbano».

«Estamos delante de un fenómeno aislado que no está respondiendo a ninguna de las críticas que se podrían hacer al modelo turístico, sino que tiene toda la fisonomía de un ato vandálico», ha insistido Colom.

El edil ha recordado que hay más de 70 autobuses turísticos en la ciudad y que no se han detectado acciones similares, aunque ha indicado que el gobierno municipal no va a «permitir que se repita».