Colau, esta mañana con Buch en el Ayuntamiento
Colau, esta mañana con Buch en el Ayuntamiento - ABC

Colau promete ahora el fin de la impunidad a manteros y narcopisos

La alcaldesa anuncia un refuerzo con 116 nuevos agentes de la Guardia Urbana de cara a este verano

BARCELONAActualizado:

Como si de una promesa electoral de alguien que no ha llegado a la alcaldía se tratara, Ada Colau, avanzó ayer que «no habrá ninguna zona de impunidad»en Barcelona ante los hurtos, los «narcopisos» y la venta ambulante ilegal. A menos de un año de las próximas elecciones municipales y después de tres años de mandato en los que ha acumulado quejas por su tolerancia y tibieza ante cuestiones sobre la seguridad en la ciudad, la alcaldesa anunció esta mañana un refuerzo especial de los servicios policiales coincidiendo con la llegada del verano, la época del año con más visitantes y un mayor uso del espacio público.

La alcaldesa lo aseguró tras la Junta de Seguridad Local de Barcelona, que ayer contó con la presencia del nuevo consejero catalán de Interior, Miquel Buch. Ambos representantes reiteraron la colaboración entre Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana para trabajar a la una en la capital y garantizar al máximo la seguridad y destacaron que este mismo julio se pondrá en marcha «un plan de choque» con tolerancia 0 a los hurtos y la proliferación de «narcopisos» o a los «manteros».

Así, se avanzó la incorporación en breve de un total de 117 agentes a la plantilla de la Guardia Urbana y que la gran mayoría de ellos se desplegarán expresamente en el distrito de Ciutat Vella para hacer frente al fenómeno de los narcopisos.

Más ayuda judicial

Además, Colau exigió mejorar la coordinación de las autoridades policiales con las instancias judiciales para afrontar mejor la problemática de los narcopisos y que estos casos no tengan poca relevancia penal si se constata que actúan ilegalmente de manera reiterada. La alcaldesa lamentó que a menudo, tras un intenso trabajo policial para desmantelar un «narcopiso», el caso acabe judicialmente en poco porque los agentes dan con cantidades pequeñas de droga. En esta línea, Buch barajó la posibilidad de castigar judicialmente a los implicados para poder cerrar los circuitos existentes.

En una línea similar, ambos responsables avanzaron también que la Urbana está arrancando una prueba piloto para que en los atestados por hurtos pueda constar si se trata de una práctica reiterada para que los hechos puedan adquirir una relevancia penal y no sólo una sanción ni queden impunes.

Por otro lado, Buch detalló que Barcelona mantiene el nivel cuatro sobre cinco de alerta terrorista, el mismo que hace un año, y quiso tranquilizar a la población recordando que «aunque el riesgo cero no existe ni en Barcelona ni en ningún lugar», tanto los Mossos como la Urbana están trabajando «seria y firmemente» para prevenir estos ataques.