Detalle de una planta de cannabis
Detalle de una planta de cannabis - REUTERS

Barcelona regula los clubes cannábicos y les da 18 meses para adaptarse

El Ayuntamiento celebra que la nueva ordenanza, aprobada con los votos favorables de BComú, PSC, ERC y la CUP y la abstención de C's «no criminalice» la actividad de estos establecimientos.

BARCELONAActualizado:

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado hoy el plan especial urbanístico de ordenación de los clubes cannábicos que exige nuevos elementos estructurales a estos establecimientos y fija una distancia mínima de entre 100 y 150 metros entre los clubes y centros educativos o sanitarios.

Todos los nuevos locales que se abran en la ciudad deberán cumplir con las condiciones establecidas en el documento definitivo del plan especial, por otra parte, los 140 clubes que ya existen tendrán un margen de 18 meses desde la entrada en vigor del nuevo plan para que adaptarse técnicamente o cerrar.

La propuesta ha sido aprobada con los votos favorables de Barcelona En Comú, el PSC, ERC y la CUP, la abstención de Ciudadanos y los votos contrarios de CiU y el PPC. «Los criterios de salud son los que deben regular la actividad de los clubes de cannabis, no las distancias entre estos equipamientos», ha explicado la teniente de alcaldía de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz.

Sanz, que ha presentado el plan, ha asegurado que fue un error del anterior ejecutivo municipal querer ordenar los clubes sólo a través de un plan urbanístico y ha anunciado que el consistorio ya está trabajando en una ordenanza de salud.

Sanz se ha felicitado también por el hecho de que el plan aprobado incorpore aspectos «fundamentales» como el derecho de asociación, el derecho a la salud pública y el respeto a la convivencia y ha celebrado que la nueva ordenanza «no criminalice» la actividad de estos establecimientos.

El concejal convergente Jordi Martí ha asegurado que el plan tendrá consecuencias graves en el futuro y ha argumentado que la propuesta de ordenanza del anterior ejecutivo municipal -de CiU- era «rotundamente restrictiva». Martí ha pedido que Barcelona «no se convierta en la capital europea del consumo de cannabis» generando un «efecto llamada» permitiendo que se abran más de 100 nuevos clubes.

Por su parte, el edil popular Javier Mulleras ha acusado al gobierno municipal de convertir Barcelona en una ciudad «cannabis 'friendly'» y ha advertido que el plan aprobado hoy «banaliza» el consumo de una droga que debería ser solo de uso terapéutico e indulta a más de un centenar de clubes que deberían haber cerrado ya.

Entre los grupos que han dado apoyo a la iniciativa del consistorio, el concejal de ERC Jordi Coronas ha asegurado que el plan anterior pretendía «prohibir», mientras que la propuesta actual opta por regular y prevenir.

Desde la CUP, María José Lecha ha celebrado que se haya escuchado a las federaciones de asociaciones cannábicas y ha opinado que las medidas aprobadas permitirán mantener la convivencia entre los clubes y los vecinos, por su parte el PSC ha renunciado a su turno de intervención al formar parte desde el día de hoy del ejecutivo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

Ciudadanos, que se ha abstenido en la votación, ha abogado por una regulación «no prohibicionista» y ha pedido que se tramite una ordenanza de salud que regule la actividad de estos centros de consumo legal de marihuana ya que un Plan Especial «no es el instrumento adecuado».