Un tenderete con libros durante el último Sant Jordi
Un tenderete con libros durante el último Sant Jordi - INÉS BAUCELLS

La venta de libros cayó en Cataluña un 10% en octubre y noviembre

El sector espera recuperar el terreno perdido en la campaña navideña y cerrar el año con una subida del 2%

BARCELONAActualizado:

Era un secreto a voces, unos números que se iba repitiendo desde que se constató que las turbulencias políticas de los últimos meses habían afectado negativamente al consumo cultural, pero el presidente del Gremio de Editores de Cataluña, Patricia Tixis, lo ha puesto hoy negro sobre blanco para cifrar en un 10% la caída de las ventas de libros en Cataluña desde el 1-O. «Si algo aprendimos de la crisis es a gestionar la incertidumbre», ha relativizado Tixis, para quien la campaña navideña es la luz al final del túnel que, asegura, puede apuntalar la remontada que empieza a intuirse y permitir cerrar el año con un incremento global cercano al 2%.

Con todo, esos dos meses de parón y retroceso -el mundo editorial «no es ajeno a las circunstancias políticas», ha dicho- han frenado ligeramente lo que el propio Tixis ha calificado de «cuatro años de crecimiento sostenido» y han añadido un nuevo foco de inquietud a un sector especialmente castigado por la crisis e instalado desde entonces en una suerte de montaña rusa perpetua. «Ahora funcionamos con momentos en los que las ventas suben mucho, como en Sant Jordi, otros más tranquilos, y luego otros como el último 'Black Friday', cuando las ventas bajaron la semana anterior, luego subieron muchísimo y recuperaron después la normalidad», ha ilustrado.

Así, después de cerrar el ejercicio de 2016 con una subida de cerca del 4% -incluyendo los libros de texto, que aún no se han contabilizado este año- y una facturación sólo en Cataluña de 400 millones de euros, el Gremio espera salvar los muebles perdidos en estos dos meses con la campaña de Navidad y empieza ya a preparar un 2018 que, según Tixis, se espera que «vaya bien». «Podía haber sido mejor si no hubiésemos tenido todo esto», ha subrayado antes de apuntar que, más allá de coyunturas específicas, el sector no tiene más remedio que seguir poniendo buena cara al mal tiempo. «Si no hubiese pasado esto, quizás hubiese pasado otra cosa», ha añadido.

Con la piratería como eterna asignatura pendiente -a pesar de que las descargas ilegales han caído de 390 millones a 374 millones, las pérdidas para el sector siguen rondando los 200 millones de euros en toda España- y la necesidad de «arañar» horas al ocio para la lectura -apenas 22 minutos diarios, frente a los 223 que se lleva la televisión-, el sector editorial exhibe como notas positivas la consolidación de tendencias como el auge de la poesía urbana o la vitalidad de la edición en catalán, con cerca de 8.000 títulos editados en 2017. Destaca también la recuperación de best-seller con cifras de ventas que, por primera vez después de la crisis, alcanzan los 500.000 o 300.000 ejemplares perdidos.

El gremio ha dado a conocer estos datos coincidiendo con la la 32 Nit de l'Edició, donde premiará al editor Jorge Herralde con el Premi Atlàntida; además de reconocer el 75 aniversario de Beta Editorial y Editorial Teide; el 25 aniversario de Angle Editorial, Editorial Octaedro y Viena Edicions, y entregar el 23 Memorial Fernando Lara a la editora Arianna Squilloni.