Observatorio Fabra de Barcelona, en 1919
Observatorio Fabra de Barcelona, en 1919 - BRANGULÍ / ARCHIVO ABC

Restauran el Observatorio Fabra de Barcelona, el cuarto más antiguo del mundo y con datos de hace 100 años

Ramon Pascual y Jordi Portabella informaron de que vuelven, por decimocuarto año consecutivo, las «cenas con estrellas»

BARCELONAActualizado:

Han sido necesarios seis meses de trabajos y cambiar más de 50 ruedas del mecanismo de rotación de la cúpula astronómica del Observatorio Fabra de Barcelona, el cuarto más antiguo del mundo, para que esta instalación meteorológica histórica, inaugurada en 1904, haya recuperado su aspecto original.

El presidente de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, Ramon Pascual, y el director del Área de Investigación y Conocimiento de la Obra Social la Caixa, Jordi Portabella, han presentado hoy la restauración del Observatorio Fabra, que continúa activo y que fue declarado Bien Cultural de interés Nacional en 2014.

El observatorio, situado en una de las estribaciones del Tibidabo y visible desde toda la ciudad, cobija un gran telescopio refractor Mailhat de 38 centímetros de diámetro, que es uno de los cuatro más antiguos del mundo, y que aún funciona.

Un registro de más de 100 años

El edificio modernista, obra del arquitecto Josep Domènech i Estapà, ha sido también restaurado: simulando la piedra de Montjuïc, se ha restaurado el estuco esgrafiado de la entrada, se ha recuperado la cerámica original del perímetro de bajo la cúpula y se ha reparado la cúpula para que el viejo telescopio permita contemplar la belleza del cielo nocturno de la ciudad de Barcelona.

Aunque fue construido en 1904, las observaciones meteorológicas sistemáticas y continuas se iniciaron en septiembre de 1913, por lo que es uno de los pocos observatorios que dispone de un registro de más de 100 años de datos meteorológicos, astronómicos y sísmicos.

Fue el observatorio de la ciudad por excelencia hasta que la contaminación lumínica motivó que las observaciones se trasladaran al observatorio del Montsec, y el Observatorio Fabra pasó a ser un centro de investigación y divulgación en los campos de la astronomía, la meteorología y la sismología.

El asteroide Hispania

Además de presentar la restauración del Observatorio, Pascual y Portabella han explicado las actividades de divulgación científica a través del programa «Cenas con estrellas», que se pone en marcha hoy por decimocuarto verano consecutivo.

El astrónomo Josep Comas Solà fue el primer director del Observatorio Fabra. De muy joven ya destacó por sus descubrimientos, como once asteroides -entre los que se encuentran Hispania, el primero descubierto en España, y Gothlàndia- y dos cometas. También observó por primera vez la atmósfera de Titán, descubrimiento que se publicó en «Astronomische Nachrichten».

Actualmente, las observaciones del Observatorio Fabra se complementan con las que se hacen en el Observatorio Astronómico del Montsec, con un nuevo telescopio compartido con el Real Observatorio de la Armada de San Fernando.

Al Observatorio Fabra le fue concedida la Placa Narcís Monturiol en 1992 y la Medalla de Oro al Mérito Científico otorgada por el Ayuntamiento de Barcelona en 2004, con motivo del centenario del centro.

La actividad del observatorio también ha sido reconocida por la Sociedad Europea de Física, que lo ha seleccionado como Sitio Histórico de la Sociedad, hasta ahora el único en España.

En su actividad formativa y divulgadora, el observatorio recibió el año pasado unos 14.500 visitantes, 2.600 en visitas diurnas (recibe unos 500 visitantes adultos los días festivos por la mañana, a menudo acompañados de menores) y 11.900 en visitas nocturnas.