El equipo forense sale del Museo Dalí con las muestras del artista - AFP

Los forenses extraen pelo, uñas y dos huesos para cotejar el ADN de Salvador Dalí

La Fundación Dalí considera del todo improcedente la exhumación y destaca que los restos utilizados serán repuestos

BARCELONAActualizado:

«Salvador Dali vuelve a descansar en paz debajo de la cúpula». Con estas palabras, la Fundación Gala-Salvador Dalí ha querido dar por zanjada la noche más movida que ha vivido Figueres en los últimos 28 años, una suerte de segundo acto de aquel entierro que se celebró a finales de enero de 1989 y que durante un par de horas ha devuelto al pintor al reino de los vivos. Así que, después de cuatro horas y media trabajo y un poco de pelo, uñas y dos huesos largo como tesoro genético, se ha dado por concluida la exhumación más surrealista de la historia del arte y todo ha vuelto a la normalidad en el Teatre-Museo Dalí de Figueres.

La demanda de paternidad interpuesta por Pilar Abel, una figuerense de 56 años que sostiene que el genio de Portlligat es un padre a pesar de los incontables documentos y testimonios que subrayan que la relación entre Dalí y el sexo fue poco menos que inexistente, fue el detonante de unos trabajos que empezaron ayer a las ocho de la tarde, cuando la comitiva judicial accedió al museo en el que descasan los restos del artista para coordinar unos trabajos que, finalmente, no se alargaron tanto como estaba previsto.

Detalle de la carpa bajo la que se han realizado los trabajos
Detalle de la carpa bajo la que se han realizado los trabajos- ABC

Poco antes de las diez de de la noche ya se había retirado la losa de 1,5 toneladas que sellaba la tumba y se había extraído el féretro de la tumba y a las 22.20 horas se abrió el ataúd para empezar a trabajar con los restos mortales del artista, que finalizaron poco antes de la 1 de la madrugada.

En todo momento, y según ha destacado el Lluís Peñuelas Reixach, secretario general de la Fundació Gala-Salvador Dalí, los trabajos se han realizado «sin incidentes remarcables» y preservando «la intimidad del maestro». Se requisaron todos los teléfonos móviles para que nadie pudiese tomar imágenes del cuerpo embalsamado de Salvador Dalí y dos carpas han protegido las áreas de trabajo de miradas indiscretas.

Al final, eso sí, el proceso de exhumación no fue todo lo íntimo que se había anunciado, ya que, también según Peñuelas, la comitiva estaba formada por el letrado del juzgado, tres forenses y un ayudante de forense y 3 personas de servicios funerarios. También han estado presentes durante el proceso representantes del Fundación Dalí, del Ayuntamiento de Figueres, de la Generalitat y del Estado así como el abogado de Pilar Abel, el forense Narcís Bardalet, responsable de embalsar el cuerpo de Dalí hace tres décadas, y agentes de los Mossos d’Esquadra.

Ha sido precisamente Bardalet quien ha explicado que el cuerpo de Dalí estaba momificado y que los técnicos forenses habían tenido que utilizar una sierra para extraer las muestra. «Su bigote sigue marcando las diez y diez», ha destacado el forense.

Durante el proceso, el equipo de forenses ha retirado un poco de pelo, una uña de los pies y otra de las manos y dos huesos largos, una tibia y un fémur, restos que serán enviados para Madrid para estudiar el material genético.

La Fundación Dalí, que ha aprovechado para subrayar que considera «del todo improcedente» la exhumación ya que la resolución judicial no tiene ningún tipo de fundamento, ha señalado también que, una vez llevadas a cabo las pruebas genéticas por una demanda de paternidad, los restos de Dalí retirados serán repuestos para preservar la «integridad» del cuerpo del difunto.