La firma de Roger Torrent: «El utópico pragmático»

Una experta analiza para ABC el trazado de la rúbrica del presidente del Parlamento de Cataluña

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La experta en grafología María Mercedes Sánchez analiza la rúbrica de Roger Torrent, presidente del Parlamento catalán desde el pasado mes de enero gracias a los votos de su formación, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Junts per Catalunya.

El analizado cuenta con una gran versatilidad de carácter . La firma es rápida, su inteligencia se muestra vivaz y el movimiento ondulado resultante muestra una indudable apariencia estética. Esta ondulación extrema en firma nos dice que se acerca hacia los demás de forma interesada. Optará por un criterio u otro en función de sus intereses.

Por contraste, muestra en su interior capacidades intelectuales, artísticas, hay fantasía e imaginación. Es persona creativa y muestra una propensión a la idealización utópica que se puede observar con claridad en esa hinchazón de la zona inicial superior.

La firma es toda ella curvilínea, lo que confirma un trato cordial y diplomático, intuitivo con tendencia a la pereza. La inflación de esa inicial grandiosa indica una tendencia a conceder más valor a las apariencias que a los verdaderos valores personales.

Vanidad, necesidad de producir efecto, de brillar, de sentirse homenajeado. Que su nombre brille, que sea reconocido. Deseo de ocupar un espacio importante en la sociedad, de que lo admiren y le vean dotados de cualidades y méritos especiales. Necesita de un pedestal para destacar.

La R mayúscula envolvente y ampulosa que invade el texto, sumado a esa gran desproporción en la zona inferior nos indica dinamismo y seguridad en sus determinaciones, resultará algo rudo a veces. Tendencias instintivas y materialistas, como ya se mostró con los análisis de las firmas de Puigdemont y de Anna Gabriel.

La inusitada amplitud de esta firma, en que casi ocupa el ancho completo del folio, nos muestra su presunción y egocentrismo. Desea ocupar todo el espacio; todo le pertenece.

Inflación psicológica de su Yo. Le gusta ser admirado. Vanidad, engreimiento. Su personalidad la proyecta en una exaltación de su propia imagen. En ese punto final tras la firma se nos muestra como hombre cauteloso, prudente y desconfiado.

Final en «garra de gato», término acuñado por la grafóloga Matilde Ras en los inicios del siglo XX y que convencionalmente se sigue empleando. Podría mostrar tendencia de acaparar bienes u objetos materiales. En grafología se considera un rasgo muy negativo.

Mª. Mercedes Sánchez

Diplomada en Grafología y Pericia Criminal