Miquel Porta Perales - El oasis catalán

Devastación

El independentismo catalán es un movimiento devastador. Todo lo que toca lo destruye o arrasa

Miquel Porta Perales
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El independentismo catalán es un movimiento devastador. Todo lo que toca lo destruye o arrasa. Si hablamos de democracia y legalidad democrática, el secesionismo dinamita de una tacada la Constitución y el Estatuto. Y ya en la fase de colapso, continúa –retórica de bajo vuelo- la provocación, la deslealtad y el desafío al Estado de derecho. Podríamos hablar de los partidos políticos catalanes: Convergència Democràtica de Catalunya y Unió Democràtica de Catalunya se han disuelto, el Partit dels Socialistes de Catalunya se ha desangrado, Iniciativa per Catalunya está en estado de hibernación y Podem Catalunya se depura para poder subsistir. Si de los partidos políticos pasamos a la economía, el resultado es catastrófico: la estampida de miles de empresas que abandonan Cataluña, la huida de inversores y ahorradores al resto de España y un aumento del desempleo que no se da en ninguna otra Autonomía.

A ello hay que añadir la inseguridad jurídica, la inestabilidad financiera, la reducción de ingresos fiscales, el decrecimiento, la recesión, la restricción del crédito y la quiebra de empresas auxiliares. ¿Qué futuro tendría una República Catalana fuera de la Unión Europea cuya deuda está calificada –según los informes de S & P– como «altamente especulativa» en camino de acceder a la calificación «riesgo sustancial evidente»? Y, por si fuera poco, piquetes coercitivos y vandalismo «pacífico».

La devastación se percibe en el ámbito social. Una sociedad fracturada y angustiada que ve como el esfuerzo de un par de generaciones está siendo dilapidado impunemente por unos individuos que, marginando a más de la mitad de la ciudadanía, están atrapados en una ficción surgida de una afección sentimental que nos lleva a todos al abismo. Émile Durkheim: «Se llama suicidio todo caso de muerte que resulta directa o indirectamente de un acto positivo o negativo, ejecutado por la propia víctima, a sabiendas de que habría de producir este resultado». ¿El independentismo? Devastadores on fronteras.

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