Jordi Sánchez, presidente de la ANC, en la Audiencia Nacional
Jordi Sánchez, presidente de la ANC, en la Audiencia Nacional - IGNACIO GIL

LA ANC cree que Rajoy «dinamitará» el lunes las instituciones catalanas y no descarta «paros masivos»

La entidad envía una carta a sus militantes en la que asegura que «no hay marcha atrás en la determinación de construir un nuevo Estado»

BARCELONAActualizado:

Mientras crece la presión sobre el presidente de la Generalita, Carles Puigdemont, para que haga efectiva la declaración de independencia de Cataluña, el presidente de la ANC, Jordi Sànchez, ha vaticinado que es muy probable que el Gobierno de Mariano Rajoy dinamite el próxijmo lunes las instituciones de la Generalitat, razón por la que la entidad no descarta posibles movilizaciones y «nuevos paros masivos» en Cataluña.

En una carta enviada a los militantes de la entidad, Sánchez ha avisado de que este lunes será determinante porque será el día en el que la Audiencia Nacional decidirá cómo proceder sobre las denuncias por sedición contra su persona; el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart; el mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, y la intendente de Mossos Teresa Laplana.

«Tengo la sensación de que estamos siendo utilizando como rehenes por parte de la Fiscalía y otras altas instancias españolas. También el lunes el Gobierno Rajoy decidirá con mucha probabilidad dinamitar las instituciones de la Generaliatt para ponerlas bajo su control», ha advertido Sánchez, quien ha emplazado a los militantes a mantener la cadena de confianza porque «no hay marcha atrás en la determinación de construir un nuevo Estado independiente en forma de República».

También aboga por mantener siempre una respuesta no violenta y pacífica «ante la más que probable actitud represiva y violenta de las fuerzas policiales», alegando que desde el Estado necesitan un relato violento para justificar sus decisiones y represión.

En su opinión, la mano tendida al diálogo del Govern es absoluta y honesta, pero «en ningún caso esconde ninguna renuncia a la proclamación de la República, ni mucho menos se puede interpretar como una vía al reformismo constitucional», y ha llamado a no desconfiar de los que han representado hasta ahora a los independentistas.

Tras asegurar que el Govern ha asumido el mandato del 1-O y ha diseñado una estrategia ganadora, ha argumentado que se ha ofrecido diálogo al Ejecutivo central para hacer «más transitables estos últimos pasos hacia la República, aunque el horizonte que se intuye es una reacción antidemocrática del Gobierno».

Cree que la decisión de dar una oportunidad al diálogo fue una apuesta arriesgada pero honesta, aunque ha admitido que nadie sabe si éste llegará a buen puerto, pero que era necesario intentarlo como piden los actores internacionales «que en estos momentos intentan abrir canales de comunicaciones» entre ambos gobiernos.