Mohamed Houli Chemlal, herido en la explosión de Alcanar - EFE

La célula preparaba un «atentado de gran envergadura», según el juez

Una nota manuscrita del imán de Ripoll alude a los «soldados del Estado Islámico en la tierra de Ándalus para los cruzados, los odiosos, los pecadores...»

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El magistrado de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, ha acordado este martes el ingreso en prisión provisional comunicada e incondicional para dos de los presuntos yihadistas que atentaron en Barcelona y Cambrils (Tarragona): Mohamed Houli, de 26 años, que resultó herido grave tras las explosión de Alcanar (Tarragona); y Driss Oukabir, de 27, el sujeto que en un inicio se pensó que era el autor del atropello masivo. Respecto a Mohammed Aalla, el propietario del Audi A3 con el que la célula trató de atentar en Cambrils, acordó dejarlo en libertad provisional con la obligación de comparecer ante la Audiencia semanalmente.

Asimismo, acordó prolongar la detención en dependencias policiales y a disposición de la Audiencia de Salh el Karib, el propietario del locutorio que prestaría apoyo logístico a la célula, y ello en atención a las diligencias que en forma de registro en el citado locutorio se llevaron a cabo ayer en Ripoll (Gerona).

A lo largo del auto, el magistrado relata que el 17 de agosto, el mismo día de los atentados, «se compraron cuatro cuchillos y un hacha en un comercio de la población de Cambrils». Así se desprende de los justificantes de compra hallados en una masía abandonada en la localidad tarraconense de Riudecanyes, que sería utilizada por la célula terrorista junto con el chalet de Alcanar, y que sería la segunda base logística del grupo. Andreu establece que allí también aparecieron tickets correspondientes a la adquisición de, al menos, 500 litros de acetona, «así como el material necesario para la confección de artefactos explosivos».

«De todos estos datos se desprenden indicios racionales de que el grupo investigado, en los días y horas previas a la explosión de la vivienda de Alcanar, compraron todo el material necesario para la confección de los artefactos explosivos y que, durante su manipulación, a última hora del día 16 de agosto, se produjo la explosión», sostiene Andreu, que también dispone que los integrantes de la célula «dejaron patente que estaban planeando cometer una acción terrorista de gran envergadura».

Monumentos o templos

Según fuentes judiciales, aunque no recogidas en el auto, Mohamed Houli ratificó que el plan de la célula era atentar contra monumentos de Barcelona o templos religiosos, si bien no llegó a especificar ninguno. Asimismo, apuntó que el imán de Ripoll pretendía realizar un atentado suicida.

Además, el auto describe que entre los restos de la deflagración se encontró un libro de color verde en cuyo interior hay una nota manuscrita en árabe del imán salafista, Abdelbaki Es Satty, que reza: «En nombre de Ala, El misericordioso, El compasivo. Breve carta de los Soldados del Estado Islámico en la tierra del Ándalus para los cruzados, los odiosos, los pecadores, los injustos, los corruptores». También se hallaron a su nombre varios billetes de la compañía Vueling con destino Bruselas, lo que pone de manifiesto sus planes de viajar a Bélgica.

Apoyo logístico en su huida

En cuanto a Mohamed Houli, dice el magistrado que en el interior de la furgoneta que causó el atropello masivo de las Ramblas se encontró su pasaporte, y que Driss Oukabir alquiló el furgón con el que la célula intentó arrollar a la multitud en Cambrils.

Según Andreu, de ser ciertos estos hechos, Mohamed Houli y Driss Oukabir serían autores de los delitos de integración en organización terrorista, asesinatos, lesiones de carácter terrorista, depósito de explosivos y estragos terroristas. Por esta razón, ordena el ingreso en prisión provisional en el madrileño centro penitenciario de Alcalá Meco en cuanto al primero, y en el Soto del Real respecto del segundo.

Fuentes policiales descartan que Younes hiciese el trayecto entre Barcelona y Subirats a pie –de hecho fue visto por dos mandos de los Mossos cerca de la estación de tren de Sant Sadurní–. Entre Barcelona y Subirats hay unos 40 kilómetros, bien a través de zona boscosa, o a través del densísimo corredor del río Llobregat, saturado de vías de comunicación, difícilmente transitable sin auto o transporte público.

Las mismas fuentes, que apuntan a la posibilidad de que Younes podría haber recibido algún tipo de ayuda, destacan el hecho de que no llevase la misma ropa que el día del atentado, y que portase un cinturón de explosivos simulado que tampoco apreciaron ninguno de los testigos.

En paralelo, la investigación prosigue en distintos escenarios, confirmándose, como informó este diario, que la célula contaba con una tupida red de contactos internacionales, tanto en Marruecos como en distintos países europeos: al menos en Francia, Suiza y Bélgica.

Ayer mismo se conocía la detención en Marruecos de dos personas, dentro de una vastísima operación de la policía alauí en la que se han producido decenas de interrogatorios. A la detención hace tres días en Uxda de un exvecino de Ripoll y supuesto enlace Moussa Oukabir, tal y como informó ABC el lunes, se sumaron ayer dos nuevos arrestos. En Casablanca se detuvo a Hicham Ennadih, que fue butanero en Ripoll y podría haber compartido domicilio con Youness, y que podría convertirse en el miembro número 13 de la célula si se confirma su función de suministrador.

Otro arresto es el de N. O., primo de Moussa y Driss Oukabir. Detenido en Nador, fuentes de la investigación otorgan a esta persona, que habría jurado fidelidad a Daesh y habría manifestado su intención de atentar contra la embajada española en Marruecos, un «alto interés policial», al igual que al detenido antes mencionado.

Por otra parte, y a medida que avanzan las pesquisas, la investigación tienen más claro el papel clave del imán Abdelbaki Es Satty, que los Mossos confirmaron que murió en la explosión de Alcanar. Además de reclutador y líder espiritual de la célula, al imán se le considera también el líder ejecutivo u operativo del grupo terrorista.

Viaje a París

Al respecto, se están analizando al detalle, con la ayuda de los distintos servicios de inteligencia europeos, los viajes de la célula al extranjero. De manera particular, el viaje que apenas cinco días ante del atentado realizaron cuatro de los terroristas a París. Concretamente, un radar detectó por exceso de velocidad el 12 de agosto pasado en el departamento francés de Essone, al sur de París.

En contra de algunas informaciones publicadas, que señalan que su paso por Francia podría ser de paso, los investigadores apuntan a que París era su destino, en concreto el sur de la capital francesa. ¿Recibieron instrucciones, material, dinero, órdenes...? Es una de las incógnitas aún por despejar, asunto que abordarán hoy el ministro de Interior, Juan Ignacio Zodio y su homólogo francés, Gerard Collomb.

En paralelo a la investigación de las conexiones internacionales, el episodio de la difusión en las redes sociales del rostro, deformado, de Younes Abouaaqoub justo después de ser abatido a tiros el pasado miércoles es causa de una profunda preocupación entre los cuerpos policiales, que temen que ello pueda generar un deseo de venganza por parte de elementos radicalizados. Fuentes policiales manifestaron su desazón por el hecho de que se filtrase la imagen tomada por los Mossos justo después de su muerte para la identificación del cuerpo. La policía autonómica ha abierto una investigación para determinar el origen de la filtración.

En paralelo, fuentes policiales señalaron ayer a este diario que al menos dos personas que estuvieron en las Ramblas el día del atropello trataron de atrapar sin éxito a Younes. El terrorista, después de que la furgoneta se detuviese como consencuencia de la activación de los «airbags», tuvo que abrir la puerta del vehículo a golpes. Justo al bajar, una persona se le abalanzó, recibiendo un puñetazo de Younes, según ha relatado a los Mossos d’Esquadra un testigo presencial de los hechos. Esta misma persona, junto a la que recibió el puñetazo, y al percatarse de inmediato de lo que había sucedido, salieron en persecución del terrorista, que no obstante pudo escapar a través del mercado de la Boquería.