Un manto de flores y velas, en Barcelona, en recuerdo de las víctimas
Un manto de flores y velas, en Barcelona, en recuerdo de las víctimas - AFP

Barcelona espera una marcha histórica contra el terrorismo

Don Felipe acude por primera vez como Rey a una manifestación ciudadana

BarcelonaActualizado:

Recuerdo a las víctimas, reconocimiento a los servicios de emergencia y condena de la violencia. Con estas tres premisas y bajo el lema «No tinc por» (No tengo miedo), Barelona será esta tarde un clamor en condena de los ataques terroristas del pasado día 17 en Barcelona y Cambrils (Tarragona).

Sobre la base de una unidad institucional frágil, pero que se ha conseguido preservar pese a todo, la manifestación de Barcelona estará encabezada por trabajadores públicos, cuerpos de seguridad, servicios de emergencias, taxistas, hoteleros, vecinos y comerciantes que participaron en el socorro a las víctimas y la neutralización de la célula terrorista. Una forma con la que la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona, convocantes de la concentración de hoy, explican que quieren reconocer su labor.

En un plano más retirado, la cabecera de las autoridades, con Su Majestad el Rey al frente, en lo que será la primera ocasión en que un monarca participe en una manifestación de estas características. Don Felipe, entonces en su condición de Príncipe de Asturias, sí encabezó la gran manifestación de Madrid tras los atentados del 11 de marzo de 2004. Acompañarán al Rey el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; prácticamente todos los ministros de su Gabinete -solo faltará el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro-; y los representantes de todos los partidos políticos e instituciones del Estado. Por parte catalana estará el presidente Carles Puigdemont y sus consejeros, así como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y representantes municipales de prácticamente todo el territorio. También estarán todos los presidentes autonómicos, así como representantes sindicales, de patronales y de todo ti po de instituciones.

Solo la CUP, la ANC, Òmnium y entidades sociales se descuelgan del consenso institucional

Resulta difícil hacer previsiones, pero se espera una concentración multitudinaria, en el tramo comprendido entre el cruce de Paseo de Gracia con la Diagonal, en la parte alta de la marcha, y la plaza Cataluña, a pocos metros de donde Younes Abouyaaqoub inició su recorrido asesino. De hecho, y aunque se hable de manifestación, se prevé que lo que se produzca sea una concentración, dado que va a resultar difícil que la marcha avance ante la previsión de asistencia. Por ello, las autoridades han delimitado un perímetro que además de Paseo de Gracia abarca hasta tres calles paralelas -cinco en el tramo más bajo si se desbordan las previsiones-, y que se prevé que sean ocupadas casi en su totalidad.

La única nota discordante la han planteado la CUP, grupos independentistas como la ANC y Òmnium, así como unas 150 entidades sociales, que han elaborado un manifiesto en contra de la presencia del Rey y del PP en la manifestación al considerar que han promovido «políticas que son contrarias a la cultura de la paz». Pese a la posición de estos grupos, los partidos mayoritarios y las autoridades confían en que la concentración de hoy sea una traducción, cívica y multitudinaria, del espíritu unitario que, aunque sobre unas bases ciertamente frágiles, se ha logrado forjar estos días con más o menos éxito.

Himno de paz

Además de la concentración de Paseo de Gracia, se ha previsto un sencillo acto en la plaza de Cataluña. En la primera parte, la actriz Rosa Maria Sardà -que en su momento protagonizó la obra de teatro «La Rambla de las floristas»- y Míriam Hatibi -la joven barcelonesa que leyó el manifiesto de las entidades musulmanas en contra del terrorismo del pasado lunes- harán unas lecturas seleccionadas para la ocasión.

En la segunda parte, Petyer Thiemann, violoncelista de la orquesta del Liceo, y Guillem Gràcia, estudiante de este instrumento, interpretarán «El Cant dels Ocells», el clásico de Pau Casals convertido en himno de paz, mientras se proyectan imágenes de la respuesta ciudadana a los atentados.

Voluntarios repartirán a los participantes a la concentración flores rojas, amarillas y blancas, los colores de la ciudad de Barcelona.