Los ciudadanos españoles, con el Rey a la cabeza, se unieron ayer en el dolor por los atentados - EFE
MATANZA YIHADISTA EN BARCELONA

Avenida reconquistada

Miles de ciudadanos responden a la masacre invadiendo las Ramblas a gritos de «No tengo miedo»

BarcelonaActualizado:

Contra la «barbarie», la máxima normalidad y la mejor cara. Los barceloneses respondieron en masa ayer a la masacre terrorista reconquistando las Ramblas bajo el cántico unánime de «No tinc por» (No tengo miedo). Lejos de asustar a la ciudadanía, el atentado del jueves hizo que ayer la Ciudad Condal se levantara con ganas de ocupar la avenida que 24 horas antes se había llenado de terror.

A los comerciantes les costó subir la persiana y hacer como si allí no hubiera pasado nada, pero fueron pocos los que no abrieron como un día normal. A medida que se acercaba la hora de la concentración de repulsa, el más que protegido centro de la ciudad se llenó. «Ayer sentí mucho miedo, pero su ataque no servirá para nada. Seguiremos viniendo y paseando por nuestras Ramblas, más que nunca», explicaban Lala, Josep y Ana, que trabajan en la zona y que, todavía consternados por lo vivido anteayer, acudieron al punto cero del atentado a dejar dos ramos.

«Vengo a reivindicar las armas que nosotros tenemos», defendía una vecina

Lali hizo lo mismo. «Vengo para reivindicar las armas que tenemos, que son la construcción y la creación. No veo mejor punto donde dejar claveles que aquí, frente al Liceo y ante la obra de Joan Miró, porque Barcelona es cultura y paz», detalló. Los turistas, que ayer no dejaron de visitar las Ramblas, les paraban para preguntar dónde comprar flores. El monolito que preside el extremo norte de la avenida, la mítica fuente de Canaletas y el mosaico de Miró -justo donde paró el furgón tras su atropello masivo- se convirtieron en puntos de homenaje a las víctimas, en los que se depositaron flores, peluches, carteles, banderas y otros objetos en señal de apoyo.

Los míticos puestos de flores amanecieron cerrados. «Las Ramblas son un lugar internacional pero nosotros somos un pueblo», explicó ayer a ABC Carmen Romero, florista y miembro de la asociación Amics de La Rambla. Los comerciantes del tronco central retomarán el lunes su actividad: «Somos gente trabajadora y fuerte».

Tras el minuto de silencio, que en realidad fue un cuarto de hora de sentidos aplausos, los miles de asistentes a la concentración improvisaron una marcha por las Ramblas bajo el grito repetido de «No tinc por», en una muestra más de la unidad de la ciudad ante el desastre terrorista. Ayer, pocas semanas después del 25 aniversario de la inauguración de los Juegos Olímpicos, muchos ciudadanos corearon y recordaron que «Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder».