La prevalencia del tabaquismo se ha mantenido prácticamente estable, según el estudio
La prevalencia del tabaquismo se ha mantenido prácticamente estable, según el estudio - EFE

Aumenta un 91% el consumo de tabaco de liar por el bajo precio y la falsa creencia de que es menos dañino

Un estudio revela que los adeptos a este tipo de tabaco se han multiplicado por once entre 2004 y 2012 mientras que el consumo de cigarrillos convencionales ha caído un 17,3 por ciento

BARCELONAActualizado:

La falsa creencia de que es más inocuo y su precio más asequible han disparado el consumo de tabaco de liar entre los años 2004 y 2012, en paralelo a una caída de casi dos dígitos del consumo de tabaco tradicional. Así lo apuntan los resultados de un estudio realizado por investigadores del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y la Universidad de Alcalá de Henares. La investigación, publicada en la revista «Environmental Research», revela que el consumo de tabaco de liar se ha multiplicado por once durante ese período mientras que el de los cigarrillos convencionales ha descendido un 17,3 por ciento.

El trabajo compara la prevalencia y el patrón del consumo del tabaco antes de la aplicación de la Ley 28/2005 y después de la implantación de la Ley 42/2010 de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos relacionados con el tabaco.

La misma prevalencia, distintos hábitos

Según la investigación, consultada por este diario, la prevalencia en el consumo del tabaco ha cambiado poco, pasando del 26,6 por ciento al 24,1 por ciento, con la misma evolución temporal observada antes de la entrada en vigor de las leyes. Sin embargo, los hábitos de los fumadores sí que han variado, ya que el consumo de los cigarrillos tradicionales entre los fumadores ha bajado del 89,1 por ciento al 71,8 por ciento, mientras que el tabaco de liar ha aumentado del 1,4 por ciento al 15,4 por ciento.

Según las encuestas realizadas entre 2004-2005 y 2011-2012 a 1.037 residentes en Barcelona, la proporción de fumadores de tabaco de liar es mayor entre los hombres (19,8 por ciento frente a un 9,5 por ciento de mujeres), las personas de entre 16 a 44 años (22,9 por ciento respecto al 5,8 por ciento de participantes de 45 a 65 y el 4 por ciento de mayores de 65) y los encuestados con educación secundaria y universitaria (17,7 por ciento y 18,5 por ciento, respectivamente, frente al 7,9 por ciento de los entrevistados con estudios de primaria).

«Creen que fuman menos cantidad»

«El precio más asequible del tabaco de liar y algunas creencias equivocadas de los fumadores podrían ser las causas que expliquen el aumento del consumo del tabaco de liar», ha explicado la profesora de la Universidad de Alcalá, Xisca Sureda, primera autora del estudio. «Los usuarios del tabaco de liar piensan que fuman menos cantidad y que este tipo de cigarrillo es menos perjudicial para la salud que el manufacturado», ha añadido la investigadora.

Sin embargo, los datos del estudio confirman que no existe ninguna diferencia en las concentraciones de cotinina (alcaloide del tabaco y metabolito de la nicotina) en las muestras de saliva de los fumadores. «El tabaco de liar tiene la misma nicotina, alquitrán y monóxido de carbono que el tradicional, no hay ninguna diferencia», ha advertido la investigadora.

Una alternativa más económica

Por otro lado, el estudio también concluye que las políticas que regulan el precio del tabaco en España han afectado principalmente al tabaco tradicional, mientras que otros tipos de tabaco, como el de liar, se han convertido en alternativas más económicas y asequibles para los fumadores.

«Teniendo en cuenta estos resultados, se deben revisar los impuestos con la intención de equiparar el precio de los diferentes productos del tabaco. El aumento de precios es la principal medida de control del tabaco», ha pedido Esteve Fernández, director del Centro Colaborador de la OMS para el Control del Tabaco del ICO e investigador del ICO-Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell).

En el trabajo publicado también han participado investigadores del Idibell, de la Universidad de Barcelona (UB), del Instituto del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona.