Inés Arrimadas ayer en un acto en Sabadell
Inés Arrimadas ayer en un acto en Sabadell - EFE

Arrimadas amplía el discurso en busca del catalanismo moderado

Pone la política social como prioridad para convencer a quienes dudan entre ella e Iceta. Ofrece «seny», plantea una rebaja fiscal y cuestiona la falta de proyecto de los Gobiernos de España: «A España le ha faltado un proyecto de país, un proyecto ilusionante»

BarcelonaActualizado:

Inés Arrimadas pasó ayer con nota el examen del Cercle d’Economía con un nivel de aceptación muy superior al que Ciudadanos había recibido nunca en este espacio. Algo que no pasó inadvertido y soprendió a miembros del partido presentes en la conferencia de su candidata.

En la semana clave de la campaña, con las encuestas de cara, Ciudadanos ha apostado por un nuevo lema que apela al «cambio», tanto en referencia a los independentistas como a las fórmulas de pactos que PSC y PP han llevado a cabo en el pasado con ERC y Convergencia.

Arrimadas llega a esta última semana de campaña con la experiencia de la que carecía hace dos años y situándose con aspiraciones a la presidencia. El partido está muy preocupado por la movilización porque prevén un resultado muy ajustado, tanto en la disputa por la vitoria electoral como en la distribución por bloques.

Pensando en los indecisos, Arrimadas utilizó ayer este foro para desplegar las propuestas económicas que quiere llevar a cabo desde la Generalitat. Medidas que no difieren del plan económico del partido en toda España y que pretenden llegar a un amplio sector del electorado.

Uno de los objetivos del partido es evitar que el ascenso del PSC respecto a 2015 vaya a más y ser ellos los receptores del voto de esos electores de centroizquierda que podrían estar dudando entre los dos partidos. Pensando en ese electorado Arrimadas se comprometió a reducir la lista de espera en la sanidad pública y puso la política social (sanidad, educacióny dependencia) como «prioridad» de su acción de gobierno. «Puigdemont ha sido el presidente del «procés» y ha sembrado el caso. Yo seré la presidenta del «seny» y las políticas sociales».

Arrimadas volvió a insistir en su apuesta por una auditoria del gasto en la Generalitat para detectar «ineficiencias, problemas de gestión, corrupción» y para evaluar «todo el dinero destinado para el procés» y pasar a gastar «todo eso a la economía social». Pero también pensando en un electorado más a la derecha y probablemente cercano a la antigua Convergencia, Arrimadas habló del plan de choque para el retorno de empresas: con dos patas muy claras: seguridad jurídica y bajada de impuestos para recuperar competitividad: «Tenemos la presión fiscal más alta de toda España en los tramos de clase media y trabajadora».

 Y pensando en ambos lados, que representan un perfil más catalanista que el que representa Ciudadanos, Arrimadas también tuvo mensajes claros. Primero un discurso casi en su integridad en catalán que agradó a muchos de los presentes que se declaraban catalanistas, después la apelación al «seny» y la apuesta por construir un Ejecutivo «transversal» con figuras independientes. Pero especialmente Arrimadas intensificó sus críticas a la gestión de los distintos gobiernos de España. «Sí no reformas y te instala en el conformismo y no eres capaz de explicar un proyecto ilusionante hay un mejor escenario para los partidos nacionalistas», señaló Arrimadas, que continuó con un discurso que puede conectar mucho más allá de su electorado: «No se ha reformado el país como debiese. A España le ha faltado un proyecto de país, un proyecto ilusionante». Aunque sí dejó claro que para ella el principal responsable de la situación es el Govern de la Generalitat.

También apostó por la negociación de un sistema de financiación «más justo y transparente» en base a «criterios técnicos» y por un impulso en las infraestructuras: «clama al cielo que no tengamos el corredor mediterráneo».