Vea en el vídeo la noche de acoso a Policía y Guardia Civil en Cataluña

Referéndum CataluñaHoteles catalanes echan a la calle a 500 policías y guardias civiles

La alcaldesa de Calella presiona a los directores de hoteles para que echen a los policías y guardias civiles que se hospedan allí. Horas antes, unas 50 personas increpan a un grupo de la Benemérita. Un Policía Nacional denuncia que en Figueras los políticos han pedido a los comerciantes que no se les atienda: «Todo lo que huela a España lo quieren fuera»

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Crece el acoso a policías nacionales y guardias civiles en Cataluña tras el 1-O. Varios hoteles de Calella (Barcelona), entre ellos el Palmeras, el Catalonia y el Vila, han obligado a los 500 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil a abandonar sus instalaciones después del referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional celebrado ayer.

Las protestas de los vecinos de Calella comenzaron anoche, poco después de la conclusión del 1-O. Un grupo de la Benemérita fue increpado por unas cincuenta personas en los alrededores del hotel vILA en el que se hospedaban. Según un video difundido por Ràdio Calella, los manifestantes les gritaron que se fueran, les insultaron y les llamaron fascistas y les reprocharon su actuación en la jornada del referéndum: «Esta es vuestra democracia».

A las 22.40 horas, los Mossos recibieron el aviso por parte de los agentes del Instituto Armado de que un grupo estaba ante su hotel, en la calle Sant Josep, gritándoles. Según indican desde la policía catalana, acudieron al lugar e hicieron un cordón de seguridad, e intentaron mediar para que la gente se fuera. Los agentes, después, cruzaron el cordón y comenzaron a cargar contra los manifestantes con porras extensibles; el incidente concluyó a la 1.30 horas.

Fuentes del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) han explicado que la actuación dejó a una persona herida, que fue trasladada con pronóstico menos grave al Hospital de Calella.

500 policías desalojados

Por la mañana, los guardias civiles han tenido que marcharse por las presiones del consistorio al establecimiento de Calella paralizando licencias de reformas. La versión de la alcaldesa, Montserrat Candini (PDeCAT), es que un grupo de guardias civiles de paisano cargaron tras el escrache --ella lo llama "protesta pacífica"-- contra las personas que se agolpaban en la calle.

La directora del hotel también ha recibido varias llamadas amenazantes donde le decían que iban a quemar su hotel o haciendo advertencias personales, concretamente contra sus padres o sus hijos pequeños. Parte del personal del hotel tampoco ha acudido a trabajar hoy por las presiones que han sufrido en las últimas horas. Incluso han tenido que proteger la entrada principal, dos puertas de cristal, con paneles de madera ante la probabilidad de que sufriera un acto vandálico por parte de los extremistas, como puede apreciarse en la foto. En una web de reservas para este hotel se podía leer esta tarde el siguiente comentario: "No he estado y no puedo opinar sobre la calidad del establecimiento. No iré nunca por el simple hecho de alojar a tanto valiente que ha estado repartiendo leña el 1 de octubre en Catalunya".

Imagen del hotel cuando cierra tras expulsar a los guardias civiles
Imagen del hotel cuando cierra tras expulsar a los guardias civiles- ABC

La misma acción se ha repetido en otros dos hoteles del municipio, por lo que hasta 500 agentes han tenido que abandonar sus hospedajes. 250 agentes antidisturbios han tenido que buscarse otro alojamiento mientras permanezca el dispositivo desplegado en Cataluña. Agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) llevan al menos diez años alojados en establecimientos hoteles de Calella sin que se hayan producido incidentes de ningún tipo e, incluso, han atendido a los policías con hospitalidad. Pese a todo, los agentes han decidido dejar los hoteles para que los trabajadores no tengan problemas y han expresado el agradecimiento a todos los empleados por la atención que han recibido siempre.

Gimnasios, bares y otros comercios que durante años se han favorecido por la presencia casi continua en la localidad de fuerzas de seguridad no han permitido hoy la entrada a los agentes. Incluso, algunos de ellos han publicado mensajes en sus cuentas de las redes sociales para condenar la actuación policial de ayer en los centros de votación y avisan a los policías: «A partir de hoy, a favor de un derecho fundamental como la democracia, usted no es bienvenido. Seguramente otros muchos establecimientos estarán encantados de recibir su dinero».

Esta situación ha sido denunciada también por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que, en un comunicado, además de relatar el caso de los hoteles ha resaltado el acoso y hostilidad contra los guardias civiles que está provocando «situaciones muy difíciles en el seno familiar de trabajadores que hace hasta escasas fechas vivían plenamente integrados en Cataluña».

En Pineda de Mar (Barcelona), un grupo de unos cuarenta agentes han abandonado este lunes por la tarde el hotel y se han dirigido a dos autobuses entre los insultos y abucheos de un centenar de vecinos, un grupo de los cuales ha llegado a hacer un cordón de seguridad para facilitar la salida de los policías, sin presencia de los Mossos d'Esquadra.

La primera teniente de alcalde de Pineda de Mar, Carme Aragonès, ha anunciado este lunes a última hora de la noche que una cadena hotelera se ha comprometido a que el martes se vayan los agentes de la Policía Nacional que tienen alojados en dos establecimientos de la localidad.

«Mañana se irán todos los policías de Pineda», ha anunciado en medio de centenares de concentrados que reclaman la marcha de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tras la actuación policial durante el referéndum del 1-O.

Por otro lado, agentes de la Policía Nacional y un conductor que les increpaba por los sucesos del 1-O han protagonizado unos momentos de tensión en Gerona, según han asegurado diversos testigos y ha confirmado una portavoz de este cuerpo de seguridad. Los hechos han tenido lugar poco después de las 14:00 horas en la carretera que circula en dirección al Hospital Trueta de Girona, donde los agentes han visto como recibían pitidos de diversos vehículos que se encontraban muy cerca detrás de los furgones policiales.

Al ponerse uno de los turismos en paralelo a las furgonetas policiales y a una reducida distancia, ha sido interceptado y ha comenzado ese momento de tensión entre las dos partes con un rifirrafe entre algunos agentes y un conductor. La portavoz de la Policía Nacional considera que los agentes han reaccionado «con proporcionalidad», ya que podían haber detenido al conductor por su actitud. La misma fuente ha destacado la tensión de estos días, porque los policías de este cuerpo de seguridad se ven habitualmente increpados

«No puede entrar en este gimnasio»

Según un testimonio recogido en exclusiva por ABC, un Policía Nacional advierte de que el boicot hacia las fuerzas de seguridad forma parte del plan de muchos secesionistas. Él lo ha podido comprobar en sus propias carnes al denegarle el acceso a un gimnasio de Figueras (Gerona).

«He ido esta mañana a un gimnasio donde ya me había apuntado otras veces. Y la tía del mostrador, llorando, me pregunta: 'Eres Policía Nacional, ¿no?'. No os podéis apuntar ningún policía ni guardia civil. La gente no os quiere ver por aquí», cuenta el Policía Nacional en un audio que ABC publica este lunes. «Cuando he ido al parking, la misma chica me toca la ventanilla del coche y me dice que anoche hubo una reunión convocada por políticos de aquí con dueños de establecimientos para pedir que todo lo que huela a España, fuera. Sobre todo policías nacionales y guardias civiles. Había mucha rabia en esa reunión, a la gente se le marcaba las venas del cuello», denuncia. En el ayuntamiento de Figueras gobierna Marta Felip (CiU). «En esa reunión había mossos. Esa gente no es compañera», remarca.

El agente, en su testimonio, aporta una escalofriante comparativa. «Nos hacen mobbing, como lo que sufrió mi padre en el País Vasco. Lo mismito».

431 policías y guardias civiles, herido en el 1-O

Un total de 431 policías y guardias civiles resultaron heridos de diferente consideración en el dispositivo desplegado ayer para retirar urnas e intervenir material electoral del referéndum en Catalunya suspendido por el Tribunal Constitucional, según el balance del Ministerio del Interior.

Fuentes de Interior han explicado a Europa Press que la cifra se ha elevado hasta los 431 agentes después de contabilizar este lunes todos los heridos por contusiones, arañazos, patadas e incluso mordiscos propinados por aquellos manifestantes que se opusieron a que se requisaran las urnas, en cumplimiento con la orden del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya.

La última cifra oficial difundida por Interior era que 39 agentes habían resultado heridos. Son los 19 policías nacionales y 20 guardias civiles que precisaron de atención sanitaria inmediata tras las cargas policiales que, según la Consejería de Sanidad de Cataluña, causaron más de 890 heridos.