Exposición «Tápies. De Dau al set al Grupo El Paso» en el Patio Herreriano de Valladolid
Exposición «Tápies. De Dau al set al Grupo El Paso» en el Patio Herreriano de Valladolid - ICAL
Cultura

Dau al set y El Paso a través de Tàpies

El Museo Patio Herreriano de Valladolid inaugura una muestra sobre los movimientos artísticos de posguerra mediante la obra del artista barcelonés

ValladolidActualizado:

El Museo Patio Herreriano de Valladolid recuerda a los principales protagonistas de los dos movimientos que renovaron el panorama artístico español de la posguerra, como fueron Dau al set y el Grupo El Paso. La exposición muestra al visitante una serie de obras representativos del estilo de los artistas que retomaron el pulso de la vanguardia a partir de las obras del barcelonés Antoni Tàpies.

Así, bajo el título «Tápies. De Dau al set al Grupo El Paso'«las salas 6 y 7 exhiben una treintena de obras de Canogar, Martín Chirino, Modest Cuixart, Luis Feito, Alberto Greco, Manuel Millares, Lucio Muñoz, Joan Ponç, Manuel Rivera, Antonio Saura, Pablo Serrano y Antoni Tàpies.

La muestra, presentada este jueves por la concejal de Cultura y Turismo, Ana Redondo, aborda la obra de Tàpies, presente en la Colección depositada en el Museo Patio Herreriano y que forman un total de cuatro pinturas y cinco grabados, que se contextualizan con trabajos de otros artistas con los que Tàpies compartió planteamientos artísticos en diferentes momentos.

Esta selección de obras está dispuesta formando un recorrido cronológico que comienza por la sala 7 con las obras de Antoni Tàpies correspondientes a la etapa de Dau al Set. En 1947, conoció a Joan Brossa, a través del cual entra en contacto con los artistas que en 1948 fundan la revista Dau al Set: Cuixart, Ponç, Arnau Puig y Tharrats. Su obra está influida entonces por el surrealismo y el magicismo, creando mundos oníricos con personajes y objetos cercanos a la pintura de Paul Klee y Max Ernst, informa Ep.

Años más tarde, en 1950 se traslada a París con una beca del gobierno francés, y allí conoce el Art Autre que le hace abandonar en 1953 el surrealismo para conceder una importancia creciente a lo matérico, buscando texturas con barnices, tierras y collages, arañando la materia y construyendo físicamente las superficies. El grafismo aparece por primera vez, siendo otro de los elementos significativos en su obra. En la segunda mitad de los cincuenta se produce una clara evolución hacia un informalismo depurado. El cuadro se concibe como una especie de muro en el que se depositan huellas de incidentes vitales. Los formatos se hacen mayores.

A finales de los años sesenta aparecen puntualmente elementos figurativos en el lienzo: huellas a modo de símbolos, cargadas a veces de matices sociales y políticos, y en la siguiente década cobran mayor importancia al transformarse en objetos reales: periódicos o tela de saco, entre otros materiales, que anuncian aspectos del Arte povera.

La muestra se podrá visitar hasta el domingo el 1 de julio de 2018, siendo la entrada gratuita.