F. HERAS
Ocio

Valladolid capta la esencia de Eugene Smith

La sala de exposiciones de San Benito reúne 60 fotografías de uno de los principales referentes del fotoperiodismo

ValladolidActualizado:

odría decirse que junio es el mes de la fotografía. Y es que mientras Segovia se estrenaba hace unos días como sede de PhotoEspaña con una exposición del cineasta, escritor y fotógrafo Carlos Saura que documenta con imágenes la vida de la España de los 50, ayer el protagonismose lo robó el considerado como uno de los referentes fundamentales del fotoperiodismo, el norteamericano Eutene Smith. La Sala Municipal de Exposiciones de San Benito, en Valladolid, reúne en «Capturar la esencia» 60 instantáneas de este «revolucionario fotógrafo» cuya obsesión fue reflejar en sus trabajos «las emociones» que la realidad le transmitía. «Estaba obsesionado con encontrar la que consideraba la única forma veraz de trabajar con la luz», expuso la comisaria Enrica Viganò.

«No se puede hablar de fotoperiodismo sin hacerlo de Smith», enfatizó Viganó, destacando que sus trabajos han influido en múltiples generaciones. La selección que se puede ver en Valladolid forma parte de los fondos que el coleccionista norteamericano Christopher Luce adquirió a un amigo del fotógrafo tras su muerte, en 1978. Para Smith, «documentar la realidad sólo era un punto de partida», expuso la comisaria, destacando que el fotógrafo quiso «transformar en imagen su verdad». «Sus ideales fueron su suerte y también su maldición», expuso Enrica Vicaró, recordando que su trabajo le «complicó la vida en más de una ocasión». Como sucedió con el ensayo fotográfico que realizó en 1956 para la revista Life donde retrató la vida de los habitantes del pueblo extremeño de Deleitosa (Cáceres) en plena posguerra y que, según recordó la comisaria, «supuso un enfrentamiento diplomático con el régimen de Franco». «Yo no escribí las reglas, ¿por qué entonces debería seguirlas?», dijo en más de una ocasión el protagonista.

Documentar la autenticidad

Entre las 60 instantáneas de la muestra se pueden ver también algunas de las tomadas para su ensayo sobre la ciudad de Pittsburgh tras salir, con 36 años, de la revista «Life», después de enfrentarse en varias ocasiones con la dirección porque él consideraba que su trabajo era en sí mismo el artículo y no quería ser «complemento» de ningún redactor. «Quería documentar la autenticidad de la historia. Buscaba imágenes emblemáticas que al mismo tiempo buscaran un hecho y tocaran el alma. Él necesitaba entrar en la vida de la gente que fotografiaba, para captar y reflejar la emoción que los hechos le transmitían», sostuvo la comisaria.