Asistentes a uno de los conciertos de la vigésima edición del Sonorama
Asistentes a uno de los conciertos de la vigésima edición del Sonorama - EFE
Música

Sonorama condiciona su edición de 2018 a disponer de un recinto adecuado

La organización asegura que para convocar el festival del próximo año es necesario un compromiso «firme» del Ayuntamiento de Aranda de Duero (Burgos)

Aranda de Duero (Burgos)Actualizado:

La celebración de la vigésimo primera edición de Sonorama Ribera, el festival de música independiente que tiene lugar en torno al puente del 15 de agosto en Aranda de Duero, dependerá de que se cuente con un recinto adecuado a las necesidades de organización.

De esta manera se ha pronunciado este viernes el director del festival, Javier Ajenjo, en declaraciones a Efe en las que ha advertido de que para convocar la próxima edición es necesario un compromiso «firme» del Ayuntamiento.

La incertidumbre sobre la próxima edición de Sonorama se ha dejado notar ya en la suspensión de la venta de abonos para la convocatoria del próximo año. Tradicionalmente, el día después de que una edición eche el cierre se sacaban a la venta los primeros mil bonos para la siguiente. Algo que este año no se ha hecho.

«Ha sido una decisión dura. Se vendían mil bonos en 20, 30 minutos y este año no se ha hecho. Y nos venía muy bien», ha manifestado Javier Ajenjo, recordando que este año el presupuesto de Sonorama Ribera ha rozado los 2,5 millones de euros y el equilibrio económico del evento depende de cuestiones como esta.

La demanda de un recinto adecuado en ningún caso obedece a un planteamiento de incrementar el número de asistentes al Sonorama, sino de mejorar los accesos, las vías de evacuación y, en líneas generales, la comodidad de los asistentes al festival.

La propuesta defendida por la organización del festival pasa por el acondicionamiento de la parcela conocida como «el Picón». Se trata de un terreno de titularidad municipal, de más de cuatro hectáreas de superficie, prácticamente colindante al recinto ferial permanente -actual sede de Sonorama- y que hasta ahora se está empleando como aparcamiento.

Con una mínima intervención, consistente en la instalación de cubiertas vegetales, la creación de unos caminos de grava y la conexión a los servicios de agua y electricidad del Polígono Industrial Allendeduero, al que pertenece, y que podría realizarse en dos ejercicios, se contaría con unas instalaciones adecuadas no solo para Sonorama, sino para Aranda, ha explicado Javier Ajenjo.

«Jamás hemos exigido nada que no tuviera valor para la ciudad. Con una intervención mínima se dispondría de un espacio increíble para los conciertos de fiestas, la Semana Joven, y otras actividades que se realizan en Aranda», ha indicado Ajenjo.

El cambio de emplazamiento permitiría multiplicar por 2,5 el espacio dedicado al festival. Esta mayor amplitud abriría las puertas, a su vez, a «crecer con cabeza y con gran responsabilidad», ha subrayado el coordinador.

Ajenjo ha reconocido que ya han iniciado los contactos con el Ayuntamiento de Aranda para intentar buscar una solución a esta necesidad de espacio. Sin embargo, ha advertido de que la decisión no deberá estar avalada solo por el equipo de gobierno del Consistorio sino que se buscará la implicación de todos los grupos políticos municipales.

«La decisión que se adopte no debe ser algo a corto plazo, sino a largo. No sabemos quién estará aquí dentro de cuatro años, ni en el Ayuntamiento ni en la organización de Sonorama, y queremos que la decisión que se tome tenga valor en el futuro», ha asegurado el director del Sonorama Ribera.

Aunque consideran que la inversión requerida en ningún caso sería «dramática», sino más bien «lógica», desde la organización de Sonorama se ha mostrado su disposición a «invertir» con el Ayuntamiento para habilitar este nuevo recinto.