Exámenes de Selectividad en una imagen de archivo
Exámenes de Selectividad en una imagen de archivo - ICAL
Educación

Selectividad 2017: afrontar el examen con optimismo, clave en los resultados

El psicólogo y especialista en intervención sobre ansiedad y estrés Jesús Niño considera «bueno» cualquier hábito que haya ido bien al estudiante durante el curso

ValladolidActualizado:

¿Es posible afrontar los exámenes de selectividad sin tensión? «No, siempre habrá algo de tensión, pero eso no significa que sea mala. Hay una parte de estrés buena y otra que no lo es, la buena significa que estamos activados, es una tensión controlada que permite que el rendimiento mejore», señala Jesús Niño, licenciado en psicología y experto en intervención sobre ansiedad y estrés.

¿Y existen trucos para mantener esa tensión controlada? «Fundamentalmente se trata de aspectos conductuales», apunta Jesús Niño, y cita entre estos «recursos extraordinarios» la actividad física -para quienes suelen practicarla- y añade como importantes «dormir bien, organizar el sueño, tener horarios de estudio y trabajo establecidos...». A ello se pueden sumar otros «truquillos» de tipo más fisiológico -mediante la respiración abdominal y de relajación- y algunos «más complicados», a través del pensamiento, que es la capacidad de «modificar el pensamient0» y adaptarlo a las necesidades de cada uno: «Si es ajustado y adecuado, va a derivar en una relajación o en una activación adecuada que va a permitir que el rendimiento también lo sea».

Condición de «nueva»

Este experto señala que el hecho de que los estudiantes de segundo de Bachillerato tengan que enfrentarse a una nueva prueba -la Evaluación del Bachillerato para el acceso a la Universidad (EBAU) toma el relevo de la hasta ahora PAU-, sí que condicionará de alguna manera a los alumnos, pese a que el modelo sea en esencia muy similar al anterior, simplemente «por el propio término que utilizamos de 'nueva'», lo que en principio «genera expectativas diferentes». Ante ello, recomienda por encima de todo afrontar la prueba «con optimismo». «Pensando mal seguro que bajarán el rendimiento; es mejor que la actitud previa les permita saber que van a obtener mejores resultados».

¿Y qué es lo que NO debería hacerse? «Tenemos la idea de que si un alumno ha llevado bien el curso no es bueno estudiar hasta el último momento del día anterior porque hace que genere más tensión, pero es verdad que hay muchos otros estudiantes que reconocen que en ese momento están mucho más atentos y puedan adquirir más conocimientos». Por ello, el psicólogo Jesús Niño considera que «cualquier opción que le haya ido bien durante el curso es buena». Eso sí, insiste, «siempre con expectativas positivas, ya que sabemos que un porcentaje alto de chicos y chicas van a sacar buena nota, y la mayoría va a acceder a los estudios que desee». Y advierte, intentar las horas previas «distaciarse un poco, aislarse», y no estar tan pendiente del teléfono y grupos de WhatsApp, «que a veces generan malestar e informaciones incorrectas». En ese sentido, añade, «hay que ser un poco egoísta y pensar mucho en uno mismo».

En Castilla y León serán 9.299 estudiantes los que se enfrentarán a partir del martes a la nueva Selectividad