Segunda jornada del juicio por violación en Navaleno (Soria)
Segunda jornada del juicio por violación en Navaleno (Soria) - ICAL
Tribunales

«La resistencia de la víctima de violación no tiene que ser heroica»

La presunta víctima de agresión sexual de Navaleno (Soria) sufre un trastorno de estrés postraumático, según sus psicólogas

SoriaActualizado:

La psicólogas de la presunta víctima de violación de Navaleno (Soria) en octubre de 2015 determinaron ayer que la joven sufre un trastorno de estrés postraumático, agorafobia, precisa de ansiolíticos para dormir, es incapaz de mantener relaciones sexuales satisfactorias y continua precisando terapia.

Dos facultativas comparecieron en la segunda sesión del juicio contra C.M.I., acusado de violar a su amiga el 30 de octubre de 2015 en su casa. La vista sirvió para que testificaran los peritos y las partes elevaran sus conclusiones. Tanto la fiscal como la acusación particular volvieron a ratificarse en la petición de diez y once años de cárcel, respectivamente, para el vecino de Navaleno C.M.I.,de 22 años, mientras que la defensa pidió la libre absolución de su cliente por falta de pruebas, informa Ical.

El Ministerio Fiscal señaló que el acusado, que no ha entrado en prisión por los hechos que se le atribuyen, amenazó de muerte a su amiga, y recordó que huyó de su casa, a la que fue para ver la reforma de la casa, sin bolso y sin una bota. «La chica tenía miedo de perder la vida y al principio se defendió activamente pero luego ante la amenaza de muerte estuvo inactiva», precisó.

Asimismo se refirió a las lesiones que presentaba la víctima: un arañazo o mordisco en una mama, una pequeña erosión en la zona vulvar, una erupción en el cuello y una pequeña herida en el labio como compatibles con una agresión sexual, «tal y como quedó acreditado por los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal que le examinaron 22 horas después de los hechos».

Por su parte, el abogado de la acusación determinó en su alegato final que el letrado de la defensa y su cliente incurren en contradicciones constantes, ya que mientras que el primero asegura que las lesiones de la víctima también pueden ser propias de «mantener sexo intenso o duro», el acusado se ratifica en que no existió penetración alguna y los actos que realizaron fueron consentidos. «El acusado afirma que no llevaron a cabo el coito, pero cómo es posible que todos los médicos que le examinaron apreciaran un desgarro vaginal», preguntó. Asimismo, detalló que, en el transcurso de la agresión sexual, la víctima aseguró haberse sentido «humillada» por los actos que le obligó a hacer el presunto agresor.

«El Tribunal Supremo dice que la resistencia de la víctima no tiene que ser heroica sino que es lógico que llegue a un límite en el que se produzca un consentimiento de la víctima, que no debe confundirse con una relación sexual consentida», dijo.

El abogado de la defensa se ratificó en pedir la libre absolución del acusado, ya que «no se produjo ninguna violación anal, ni vaginal ni bucal», tal y como quedó, dijo, acreditado con los informes químicos y biológicos remitidos por los especialistas del Servicio de Toxicología de Madrid. «No existe ni un resto genético de mi defendido en el cuerpo de la presunta víctima. Es imposible que en tres violaciones se le hagan 25 pruebas y salgan todas negativas porque en el peor de todos los casos hubiera quedado flujo seminal y no quedó nada», indicó a Ical.

Asimismo, afirmó que la joven había mantenido relaciones, al menos ocho o nueve veces, con su defendido, a pesar de que tenía novio. «No era la primera vez que iba a ésta casa. Su análisis de orina salió positivo en alcohol y drogas. La denunciante es persona, y lo digo con respeto, sin relevancia ni talla moral de clase alguna», manifestó, para insistir en el porqué la presunta agredida no se fue a su casa con su hermana, tras comprobar la reforma que su defendido había realizado.