El presidente de la CHD, Juan Ignacio Diego Ruiz, durante la tertulia Cope-ABC - F. HERAS
Tertulia Cope-ABC

La CHD reclama una mayor «contención en el consumo humano» ante la pertinaz sequía

Reconoce el ahorro que han hecho ya ciudades y agricultores

ValladolidActualizado:

Los embalses del Estado en la cuenca del Duero se encuentran al 18,6 por ciento de su capacidad, un nivel muy bajo e, incluso, «histórico» que nunca hasta ahora se había alcanzado y que mantiene a la Confederación Hidrográfica del Duero en alerta permanente y, sobre todo, estudiando todos los escenarios posibles con sus correspondientes actuaciones para hacerlos frente. Así lo aseguró ayer el presidente del organismo de cuenca, Juan Ignacio Diego Ruiz, en la tertulia Cope-ABC, donde reconoció que la situación de sequía es «compleja», aunque no se atrevió a asegurar que sea a día de hoy, después de Cataluña, el principal problema de España, si bien reconoció que se trata de «una sequía sin precedentes». No obstante, mostró su confianza en que «el invierno traerá lluvia, poca, pero algo traerá», y destacó en que en los últimos meses se ha mantenido una planificación bastante rigurosa, con unos niveles bajos pero suficientes para este periodo».

De esta forma y aunque en algunas ciudades de la comunidad han saltado ya las alarmas, Diego apuntó que el agua para el consumo humano «está garantizada». «La CHD está trabajando con escenarios de precipitación mínima», insistió, y ante las posibilidades de que exista algún déficit, «ya se han estudiado las alternativas para esas necesidades».

Sin restricciones

Y hasta que los deseos de que lleguen las ansiadas lluvias no se hacen realidad, el presidente de la CHD reclamó «una contención en el consumo humano», ya que, aunque no va a haber restricciones, según apuntó, «necesitamos ahorrar y mejorar nuestra garantía a base de reducir el uso de agua», así como «mantener e intensifiquen las medidas de control». A su juicio, «no se trata de una alarma importante, pero sí tenemos una incertidumbre elevada y es necesario que vayamos haciendo los deberes de forma rigurosa para que no malgastemos algo que podemos necesitar a corto plazo».

Embalse de Barrios de Luna, en León
Embalse de Barrios de Luna, en León-ICAL

En cualquier caso y dado que la escasez de precipitaciones está siendo una constante durante todo el año, Diego Ruiz señaló que «el público está siendo muy consciente de que atravesamos una senda muy complicado para el futuro como consecuencia del cambio climático». Es más, «los consumos en las grandes ciudades se han moderado, en parte a base de minorar los riegos y con un menor consumo». También los agricultores, según el responsable del organismo de cuenca, han sabido adaptarse en líneas generales a la escasez del líquido elemento. «Son conscientes porque se están jugando mucho, pero han sido capaces de realizar una campaña de riego con dotaciones por debajo de la mitad.

Zonas de especial preocupación

Reconoció que se sigue con especial preocupación las reservas de los sistemas Carrión, Pisuerga y Tuerto-Villameca, que son los encargados de abastecer a Valladolid, Palencia, León y Astorga. En estos casos, ya se han analizado alternativas para que, en el momento en el que falle el sistema habitual, reforzar el abastecimiento desde otros. La localidad leonesa de Astorga registra la situación más compleja, ya que no dispone de una alternativa por lo que se están realizando estudios para que, en el caso de que se mantenga la ausencia de lluvias, se recurra a un sondeo.

Con un escenario de entradas mínimas de agua en los embalses «podemos llegar a atender los abastecimientos, pero otra cosa distinta es la atención a los regadíos»

En cualquier caso, Juan Ignacio Diego Ruiz mantiene que con un escenario de entradas mínimas de agua en los embalses «podemos llegar a atender los abastecimientos, pero otra cosa distinta es la atención a los regadíos». En este punto explicó cómo en la actualidad los embalses están al el 18,6 por ciento, mientras que en una campaña normal se puede atender bien a partir de un 80 por ciento. «Nos va a costar, pero con los embalses que tenemos y con una pluviometría media, gran parte de las campañas las podríamos atender», afirmó.

Pero ante la incertidumbre que se mantiene, el presidente de la CHD volvió a dirigirse a los agricultores para que piensen en «cultivos de menos demanda de agua y en sistemas de riego más eficientes, entrando de cabeza en la modernización y tecnificación de los regadíos».