Educación

El pueblo soriano de Deza clama por mantener abierto su colegio con tres alumnos

«Pido que se mantenga. Seguimos luchando y trabajando para buscar niños, pero luego cuesta mucho abrir las cosas que se cierran en un pueblo», ha declarado la alcaldesa popular

SoriaActualizado:

La alcaldesa de Deza (Soria), Nuria Caballero (PP), ha pedido a la Junta de Castilla y León que no cierre la escuela de este municipio a pesar de no alcanzar los cuatro alumnos, mínimo establecido por la administración autonómica para determinar la continuidad o clausura de un centro educativo.

«Pido que se mantenga el colegio. Seguimos luchando y trabajando para buscar niños, pero cerrar las cosas en un pueblo luego cuesta mucho abrirlas», ha explicado en declaraciones a Efe la alcaldesa de Deza que, junto a Matamala de Almazán, es uno de los pueblos de Soria que en principio no podrá abrir su escuela este curso.

Caballero ha expresado su malestar por este cierre y su indignación por la falta de apoyo de los representantes políticos, empezando por los de su propio partido.

La alcaldesa ha recordado que ha dado muchas vueltas para conseguir el cupo de cuatro alumnos exigido por la Junta de Castilla y León para mantener abierto el centro, desde que en mayo conociese que la familia que regentaba el club social de Deza se iba del pueblo.

El Ayuntamiento de Deza, municipio con 250 habitantes situado al este de la provincia, ofrecía a una familia con niños llevar la gestión del bar social. «Es un trabajo que he hecho sola porque parece ser que aquí los parlamentarios están solamente para fiestas y campañas electorales», ha lamentado.

La alcaldesa critica que a los políticos se les «llene la boca» a la hora de hablar de la lucha contra la despoblación, pero luego todo se queda en palabras

Caballero ha criticado que a los políticos se les «llene la boca» a la hora de hablar de la lucha contra la despoblación, pero luego todo se queda en palabras. «Lo que hay que hacer es trabajar por los pueblos. Estoy muy dolida por la dejadez. El problema es la falta de trabajo en los pueblos y que los inviernos son muy duros», ha declarado.

Para Caballero, cerrar el colegio de Deza obligará a los tres niños que acudían hasta ahora a su escuela a hacer todos los días 25 kilómetros para acudir a su nuevo centro, en Gómara.