Una manifestación en contra de la mina de urnaio de Retortillo (Salamanca) a finales del pasado año
Una manifestación en contra de la mina de urnaio de Retortillo (Salamanca) a finales del pasado año - ICAL
Medio Ambiente

Portugal pide una reunión con España para hablar de la mina de uranio en Retortillo (Salamanca)

Quiere conocer el posible impacto ambiental del proyecto de la localidad salmantina, siuado a 40 kilómetros de la frontera hispano-lusa

LisboaActualizado:

El ministro de Ambiente de Portugal, João Matos Fernandes, ha solicitado una reunión con su homóloga española, Isabel García Tejerina, para abordar el posible impacto ambiental de la mina de uranio que se pretende abrir en el municipio salmantino de Retortillo, a unos 40 kilómetros de la frontera hispano-lusa.

Matos Fernandes ha explicado en el Parlamento luso que, aunque Madrid «ha dado garantías» de que el proyecto «aún no tiene licencia», quiere tener mayor información para asegurarse de que no tendrá impactos ambientales para Portugal en caso de salir adelante. Asimismo, puso en duda que se esté aplicando el protocolo que existe para evaluar dicho impacto cuando se trata de proyectos cercanos a la frontera.

«Incluso si esas garantías son perfectamente válidas, y no pasa por la cabeza pensar otra cosa, sentimos que, de hecho, el protocolo que existe no se está cumpliendo», ha sostenido el ministro, informa Efe. Por eso, ha solicitado una reunión con Tejerina «lo más pronto posible» para abordar no solo la eventual apertura de la mina, sino el protocolo vigente para evaluar posibles impactos ambientales, que «ciertamente tendrá que ser revisado».

El proyecto de Retortillo, situado en la provincia de Salamanca, está impulsado por la empresa Berkeley, que pretende abrir en esta comarca la que sería la mayor mina de uranio a cielo abierto de Europa. La idea ha despertado cierto recelo en Portugal por su cercanía a la frontera, y diversas voces han pedido mayor claridad, fundamentalmente desde el marxista Bloque de Izquierda, uno de los socios parlamentarios del Gobierno del socialista António Costa.

Precisamente un miembro de este partido, Pedro Soares, también presidente de la Comisión de Ambiente y Ordenación del Territorio del Parlamento luso, visitó la zona el pasado lunes y dijo entonces que Madrid había asegurado que el proyecto no iba a afectar a suelo portugués.