El periodista y profesor José María Chomón, con su obra
El periodista y profesor José María Chomón, con su obra - R. ORDÓÑEZ
Educación

Periodistas del siglo XX: con compromiso social

José María Chomón reúne en un libro las cabeceras burgalesas de hace dos siglos

BurgosActualizado:

Los periódicos y periodistas burgaleses del siglo XIX hicieron frente común para oponerse a la pena de muerte y reclamar a las autoridades gubernamentales y monárquicas conmutar estas condenas. Las consideraban «inhumanas». También se opusieron a otras situaciones que consideraban «injusticias sociales».

El libro «Burgos: prensa y periodistas del siglo XIX. La importancia de la información local», del que es autor el periodista y profesor universitario José María Chomón, detalla algunas de estas acciones «comprometidas». Seguramente la más llamativa es la condena a muerte de los autores del asesinato a finales del XIX del boticario de Navas de Roa. Los periódicos burgaleses hicieron un frente común para pedir la conmutación de la pena e implicaron a buena parte de la sociedad burgalesa. Este frente común de periódicos y periodistas de distintas tendencias actuó también para exigir soluciones a la pobreza, aumentar las inversiones en la alfabetización de la población, oponerse al incremento de los impuestos o reclamar la protección del patrimonio histórico artístico.

El libro resalta la importancia de la formación local

El libro repasa también el enfrentamiento entre la prensa de Burgos y la de Valladolid por las estalactitas y estalagmitas que fueron arrancadas de las cuevas de Atapuerca para ser llevadas a la capital vallisoletana para adornar el paseo del Campo Grande.

Publicado por Editorial Fragua con colaboración de la Fundación Caja de Burgos, este trabajo incluye las 196 cabeceras recopiladas por periodos históricos y las ordena por criterios temáticos. Repasa la prensa política; la prensa satírica, cuyo máximo exponente fue El Papa Moscas, literaria y de bellas artes y ciencias, cuya cabecera más singular fue El Genio, la primera que insertó fotografías en España. También hubo prensa sectorial o profesional, en la que destacan El Mensual Farmacéutico y el Consultor de los Ayuntamientos; o de noticias, con el Diario de Burgos como el periódico más destacado y el único que sigue activo.

En esa nómina se incluyen algunas cabeceras burgalesas hasta ahora desconocidas, entre ellas La Oja, publicada en 1836 por orden del gobernador, Antonio Ayarza, para la difusión de la propaganda política con motivo de las elecciones a Cortes, que fue el primer periódico político de Burgos.

Censura y persecución

Precisamente dentro de la prensa política existió también una notoria prensa anticlerical y republicana que sufrió persecución, multas, censura, cierre de ediciones y sus periodistas, penas de cárcel. Un ejemplo llamativo fue el periodista Nicolás Pasca, condenado a ocho años de cárcel, aunque fueron numerosas las cabeceras que padecieron persecución, sanciones y censura, tanto satíricas como de conservadores, carlistas y, sobre todo, anticlericales y republicanos.

El Ayuntamiento de Burgos, en 1883, para impedir la entrada de los periodistas republicanos, acordó prohibir el acceso a la Casa Consistorial a la totalidad de los periodistas, convirtiéndose en la primera institución pública que tomó una decisión de este tipo.

Sin embargo, según el profesor José María Chomón, el libro no pretende ser una recopilación de periódicos, periodistas y noticias del siglo XIX, sino «reivindicar la importancia de la información local en un entorno especialmente hostil para la prensa de proximidad como el actual», por lo que incluye también la reflexión sobre la importancia de los contenidos informativos de proximidad de una decena de periodistas burgaleses.