Una mujer observa los carámbanos de hielo que cuelgan de la cornisa de un edificio del centro de Ávila
Una mujer observa los carámbanos de hielo que cuelgan de la cornisa de un edificio del centro de Ávila - EFE
Sociedad

El pueblo de Íker Casillas, intransitable

Navalacruz acumula aun más de 30 centímetros de nieve en sus calles, mientras en la capital los vecinos esquivan las «estalactitas» de hielo que penden de los tejados de los edificios amurallada

ÁvilaActualizado:

Navalacruz está intransitable. El pueblo de Iker Casillas, una pequeña localidad abulense de apenas 250 habitantes en la que en estas fechas viven 103 personas, tiene el 80 por ciento de sus calles cubiertas por una capa de unos 30-40 centímetros de nieve, lo que las mantiene cortadas para los vehículos e incluso con muchas dificultades para los peatones.

Las mismas dificultades que tienen los conductores para llegar a por carretera a esta localidad en la que tienen estrechos vínculos familiares los deportistas Íker Casillas o Javier Fernández. Cuatro días después de la intensa nevada, el acceso a Navalacruz por la AV-P-415, que une este pueblo con la N-502 (Ávila-Córdoba), estaba casi impracticable para los vehículos y apenas disponían de un carril para avanzar a duras penas entre la espesa capa de nieve.

Los ventisqueros, que en algunos lugares de la provincia de Ávila han llegado a los dos metros, también han afectado a esta parte del norte de la Sierra de Gredos, hasta alcanzar el metro de espesor, según relata el alcalde de Navalacruz, Benigno González.

El regidor apunta que en la nevada de principios de año la nieve desapareció más rápidamente, pese a su espesor, pero en este caso, las bajas temperaturas y los ventisqueros, han incrementado las dificultades para la población.

De hecho, los carnavales previstos para este fin de semana se han trasladado para el siguiente, confiando en que la meteorología será algo más benigna con una localidad que ha repartido 2.000 kilos de sal.

Además, se ha tenido que gastar 3.600 euros para adquirir fundentes, un gasto «exagerado» para un Ayuntamiento que cuenta con un presupuesto que ronda los 350.000 euros. Por su parte, los ganaderos de la zona pueden echar de comer a sus reses porque se encuentran junto a la carretera, de lo contrario, sería muy complicado llegar a ellas

La segunda gran nevada del año ha bloqueados muchos pueblos de la geografía española, y Ávila es una de las provincias más afectadas. En la capital amurallada, los copos no han pasado desapercibidos y en la ciudad han desarrollado como «deporte» local el regate a los edificios y las miradas al cielo cuando caminan por las calles para tratar de no pasar bajo los carámbanos y «lenguas» de nieve sobre los aleros de los tejados.

Estos días no es extraño caminar por la capital abulense y observar a muchas personas andando por el centro de las calles para no transitar bajo las cornisas por el peligro que representa la gran cantidad de nieve que sigue acumulada en unos tejados de los que penden grandes, medianas y pequeñas «estalactitas» de hielo.

Pese a los esfuerzos realizados por los miembros del cuerpo de Bomberos de Ávila, aún son muchos los lugares donde pueden verse, mientras los vecinos siguen haciendo uso de las palas para retirar la gran cantidad de nieve que cubre las calles y aceras.