El profesor Manuel Santervás Martín
El profesor Manuel Santervás Martín - D. ARRANZ
EDUCACIÓN

Manuel Santervás Martín: «Lo que vale en la vida es tener competencias para desenvolverte»

Este profesor ha visto reconocido su compromiso con la innovación educativa con el Premio Escuelas Católicas

SALAMANCAActualizado:

Manuel Santervás Martín, profesor de primero y segundo de la ESO en el Colegio Santísima Trinidad de Salamanca (Trinitarias) -donde lleva casi dos décadas y media- es uno de los tres docentes de la Comunidad Autónoma que acaba de ser galardonado por Escuelas Católicas de Castilla y León por su compromiso con la innovación educativa.

¿En qué consiste esa innovación?

Empezamos con los campamentos, luego proyectos europeos, siendo el primer centro que coordinamos uno de ellos en Castilla y León titulado «Una sola naturaleza, un solo futuro», en el que trabajamos sobre el medio ambiente, el impacto del hombre y qué soluciones podrían darse a pequeña escala.

¿Cómo responden los alumnos a estas nuevas formas de aprender?

Hay de todo. Realmente lo que cambia es la motivación y el resultado, si no se hace de forma sistemática, diría que es peor porque lo novedoso requiere entrenamiento. Si a los niños se les instruye a exponer, a trabajar en proyectos y en grupos, a aprender por gusto, el resultado es peor si lo que buscamos es una nota buena. Probablemente, el aprendizaje memorístico se traduzca en mejores notas en el examen, pero si buscamos el aprendizaje a lo largo de la vida esto es mucho más útil.

¿Son los alumnos reacios a este tipo de cambios?

Todo depende de qué busque el alumno. Si busca lograr nueves y dieces es más reacio porque exige más trabajo sacar esas notas con este tipo de trabajo que memorizar para un examen. Los alumnos que no trabajan no lo hacen de ninguna forma, solo que en clase molestan menos cuando se les tiene entretenidos, pero hay un colectivo que trabaja o no según se les motive y estas nuevas formas de enfocar el aprendizaje es útil para ellos; hay algunos que aprueban con esfuerzo con la clase tradicional, y con motivación y nuevas formas destacan.

Y los padres, ¿cómo ven todo esto?

Depende. Poco a poco lo van aceptando. Hay que educarles. Nosotros, en las reuniones de principio de curso les explicamos qué estamos haciendo y por qué. Todos entienden que sus hijos van a trabajar en el futuro en profesiones que ahora ni existen. Entonces, una parte de ellos piensa que hay que entrenarles para la búsqueda de información, para el aprendizaje autónomo y para el descubrimiento, pero hay otros que quieren que su hijo de diez siga sacando esta nota, aunque cuando se enfrenta a un grupo resulta que no tiene competencias para trabajar o no es manipulativamente tan hábil como ellos piensan. Nos hemos encontrado con dificultades.

Partidario, pues, del aprendizaje útil…

Claro, porque las notas son papeles. Lo que te vale en la vida es que cuando encuentres un trabajo tengas competencias que te permitan desenvolverte en grupo, defender un proyecto o preparar una oposición.

¿Está preparado el sistema educativo español para hacer frente a estos nuevos modelos?

Sí lo está. Mi premio lo es al claustro. Yo voy representando a un colectivo de profesores que trabajamos en una línea. No hago cosas distintas a las que hacen mis compañeros.

¿Cómo son esos campamentos que se vienen organizando desde 1996?

Los nuestros intentan educar en el tiempo libre, que se trabaje en valores y que se hagan actividades que no entretengan, sino que formen a los niños. Así se hacen temáticas y, por ejemplo, si es el mundo y a un niño le toca ser África, pues para desayunar tiene cinco granos de arroz y si quieren comer tienen que trabajar toda la mañana, mientras ven a otros que no lo hacen. Son temáticas que buscan que ellos se desarrollen como personas. No hacemos tiro con arco, ni piragüismo, para eso ya hay muchas ofertas.

¿Cuándo y dónde se hacen?

En verano y para los de la ESO y Bachillerato se hace cada año en un lugar. Éste, por ejemplo, será en Gredos, y para los de Primaria en Hervás, donde existe una casa de la Congregación -Trinitarias-, donde van todos los alumnos de distintos colegios por turnos.

¿Cómo ve la educación en los momentos actuales?

Creo que está mejor que hace años. Cuando dice la gente que los niños de hoy en día saben menos es mentira, saben más que nosotros, yo sabía menos que mis alumnos a su edad y me portaba peor porque si se iba de clase el profesor me subía por las paredes y ahora me puedo ir del aula y gran parte de las veces los chicos siguen trabajando casi mejor que si yo estoy.

Y los profesores…

En silencio trabajan mucho. Hay una especie de etiqueta social de que los profesores tienen muchas vacaciones y que trabajan poco, pero tengo compañeros que echan muchas horas, que preparan mucho sus clases y se lo curran muchísimo para que en su día a día las cosas salgan bien. No salen así porque sí, sino que es fruto de un trabajo y de una preparación.