Luis Jaramillo - Punto de vista

Una lucha de todos

«Los vecinos de los pueblos de las zonas que sufren más incendios (...) son una pieza clave para lograr detener a los pirómanos»

Luis Jaramillo
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Aunque afortunadamente no hemos sufrido los siniestros de Galicia, ni sus dramáticas consecuencias, no hay que pasar por alto que también Castilla y León ha sido pasto de las llamas en los últimos días. El efecto de las lluvias, que parece que por fin llegan, y el trabajo de los servicios de extinción han permitido controlar los fuegos de León, Ávila y Salamanca. Casi 350 efectivos han tenido que emplearse a fondo para controlar la situación, poniendo en riesgo sus vidas y tratando de evitar el peligro para los vecinos de zonas limítrofes que no han dudado en mostrar su indignación con los desalmados que prenden y causan tan graves daños.

Cuando quemamos los montes ponemos en riesgo a las personas, destruimos el patrimonio mediombiental, se contaminan los ríos y se dañan de forma irreversible por mucho tiempo agricultura y ganadería. La Fundación Oso Pardo alertó de los gravísimos daños al hábitat del oso en la zona del Alto Sil. Todo es lamento, rabia, impotencia.

La Policía Local de Ponferrada detuvo el lunes al presunto autor de varios incendios. Al parecer, había dado un macabro paseo en bicicleta prendiendo en seis puntos del monte. La detención fue posible gracias a la colaboración ciudadana. Debe de seguir siendo así. Los vecinos de los pueblos de las zonas que sufren más incendios conocen bien el terreno y son los mejores colaboradores de los agentes forestales porque conocen usos y costumbres. Ellos son una pieza clave para lograr detener a los pirómanos, con los que hay que actuar con dureza, con toda la fuerza de la ley y con contundencia ejemplar. Son necesarios más medios, nuevos planes, es cierto, pero no olvidemos que con la tragedia de los incendios perdemos todos y evitarlos no es sólo responsabilidad de las autoridades, sino que es una lucha que implica a todos.

LUIS JARAMILLO