Fernando Rey y Pilar del Olmo, este pasado martes junto a los rectores de las universidades de Castilla y León
Fernando Rey y Pilar del Olmo, este pasado martes junto a los rectores de las universidades de Castilla y León - F. HERAS
Educación

Junta y universidades buscan «retener el talento» con 600 becas para prácticas en I+D

Los titulados en cualquier grado y en FP sobre nuevas tecnologías podrán acceder al programa

ValladolidActualizado:

No dejar escapar el talento que sale de las universidades de la región, que, a la larga, puede contribuir a hacer más competitiva e innovadora la economía de Castilla y León. Con ese firme propósito han sumado sus fuerzas el Gobierno autonómico y las nueve instituciones docentes de la Comunidad -públicas y privadas- que han planteado un nuevo programa de prácticas no laborales en empresas del que podrán beneficiarse durante seis meses 600 jóvenes. Esta herramienta se centra únicamente en compañías con proyectos de I+D+i e internacionalización, pero no se limita a los alumnos de enseñanzas técnicas, sino que todas las titulaciones son susceptibles de participar, siempre y cuando el trabajo que realicen los becados se enmarque en esas dos áreas clave. Además, podrán participar graduados de FP en ámbitos como las nuevas tecnologías y la Industria 4.0.

Ya son setenta empresas las que han mostrado su disposición para acoger a los estudiantes, que tendrán que ser menores de 30 años y titulados por alguna de las nueve universidades o centros de la región, detalló ayer la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, antes de reunirse junto con el consejero de Educación, Fernando Rey, con todos los rectores.

Ciberseguridad

La primera meta es mejorar la formación de los jóvenes con «una primera experiencia práctica» de cara a la inserción laboral o lanzarse a abrir un negocio propio, dijo. Pero, a medio plazo, lo que se busca es poder «retener el talento» cultivado en la Comunidad y establecer así poco a poco un «empleo de más calidad» en la región. Se formarán también dentro de esta iniciativa dos grupos específicos centrados en ciberseguridad y en digitalización de procesos industriales.

Para todo esto, la Junta de Castilla y León aportará tres millones de euros. Los interesados en formar parte de esta nueva iniciativa, que se materializa a través del Instituto de Competitividad Empresarial (ICE), deberán estar en situación de desempleo y acreditar menos de un año de experiencia en su titulación de mayor grado. Durante los seis meses de periodo formativo, recibirán 650 euros al mes, que llegarán hasta los 750 para aquellos que desarrollen sus prácticas en empresas sorianas, como «discriminación positiva» enmarcada dentro del conocido como Plan Soria para dinamizar lo máximo posible esta provincia, explicó Del Olmo. El ICE correrá también con los costes de los seguros sociales de aquellos que realicen las prácticas.

Las universidades serán las encargadas de recoger la solicitudes a lo largo de este 2018, pero también de plantear las empresas, centros tecnológicos o clústers que pueden recibir a los titulados. Por su parte, las compañías tendrán que presentar a las instituciones docentes aquellos proyectos innovadores en los que van a realizar su labor formativa los estudiantes. Éstos últimos serán preseleccionados por una comisión formada por la Junta y las universidades, pero la decisión final la tomarán las firmas.

Alta inserción laboral

El nuevo programa servirá, además, para acompasar la demandas de las empresas a la oferta que presentan las universidades. Y es que aquí «algo está fallando», expresó la consejera. «Muchas empresas te dicen que necesitan determinados perfiles y salen estudiantes muy preparados que están en desempleo», aseguró.

En nombre de todas las universidades habló el rector de la de Valladolid (UVa), Daniel Miguel. «Tener una universidad en una ciudad es positivo para ella, pero ahora el reto está en cómo mantener ese talento», indicó. Para conseguirlo todos deben implicarse: «Retener a los recién egresados es sinónimo de riqueza para todos, por eso requiere de nuestro esfuerzo».

Rercordó también que este tipo de proyectos tienen una «inserción laboral muy alta» para los estudiantes y eso es, quizá, «lo más importante», señaló el rector antes de asegurar que se trata de una «primera vía de entrada» para los titulados al trabajo y a la posibilidad de conseguir un empleo «más estable».