El acusado de matar a su padre en julio de 2016 a su llegada a la Audiencia de Salamanca
El acusado de matar a su padre en julio de 2016 a su llegada a la Audiencia de Salamanca - EFE
Tribunales

Un joven reconoce que mató a su padre porque le tenía «machacado mentalmente»

En el juicio, celebrado en la Audiencia de Salamanca con jurado popular, declara que fue «un arrebato»

SalamancaActualizado:

El joven J.R.D.Z., acusado de apuñalar a su padre en julio de 2016 en Salamanca, ha reconocido este martes los hechos y ha asegurado que no era su intención matarlo, aunque ha declarado que le tenía miedo porque «era una persona estricta» y le tenía «machacado mentalmente».

En el juicio, que este martes se ha iniciado en la Audiencia de Salamanca con jurado popular, el parricida ha admitido que mató a su padre pero que no tuvo intención y que fue «un arrebato, un ataque de ira» y que se quedó «como ausente».

El joven, en prisión desde que se produjeron los hechos cuando tenía 18 años, ha confesado que le tenía miedo a su progenitor porque «era una persona estricta» y le tenía «machacado mentalmente».

No obstante, ha insistido en que si pudiera volver atrás, le cambiaría la vida a su padre: «Me pondría yo y que él estuviera aquí».

Asimismo, ha sostenido que la convivencia en el domicilio familiar, en el que también residían su hermana y la mujer de su padre, no era buena y que a su progenitor «todo le parecía mal y nunca valoraba lo que hacía, sentía que no servía para nada», ha apostillado.

Por su parte, la hermana, que lo ha definido como «frío, muy mentiroso, con poca empatía y extremadamente inteligente», ha explicado que la convivencia era mala, que su padre «estaba todo el tiempo encima de él para que no hubiera más mentiras», que lo llevaba y lo traía a la academia y hasta dormía con él.

Tras aceptar que le tiene miedo, ha declarado que su hermano «sabía lo que estaba haciendo, que estaba en shock completo» cuando la vio a ella, ya que «no esperaba ser descubierto».

En la vista oral, ha prestado declaración también la viuda de la víctima quien, oculta tras un biombo, ha afirmado que su marido «se enfadaba muy a menudo» y que el joven se sentía presionado cuando su padre estaba en casa.

Además, lo han hecho agentes de Policía quienes han explicado que el acusado les detalló desde el primer momento que había tenido una fuerte discusión por la tarde con su padre y que ya por la noche cuando se despertó fue a la cocina y cogió el cuchillo.

Los hechos por los que se juzga a J.R.D.Z. ocurrieron el 27 de julio de 2016, sobre las 5 horas de la madrugada, cuando el joven se levantó para beber agua, cogió de la cocina un cuchillo con el mango de palo y se fue hasta el salón donde dormía su padre asestándole dos puñaladas en el cuello que alcanzaron la yugular.

Posteriormente, la mujer y los dos jóvenes trasladaron al hombre que estaba consciente al hospital donde ingresó con parada cardiorrespiratoria.

El Ministerio Fiscal pide una pena de 15 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía, con la agravante de parentesco y la atenuante de arrepentimiento espontáneo, así como una indemnización de 120.000 euros para la hija de la víctima y de 150.000 euros para la viuda.

Mientras, la defensa ha insistido en que el acusado sufrió un ataque de ansiedad producido por las circunstancias que vivía en su casa y sostenido que se trata de un homicidio y no de un asesinato.