Educación

Informe Pisa: Castilla y León, el alumno «aventajado»

Profesores universitarios y de ESO analizan las posibles causas del buen resultado de los alumnos de la comunidad

Castilla y León ha reforzado la enseñanza de la Lengua y las Matemáticas en horario extraescolar con medidas como el Plan de Éxito
Castilla y León ha reforzado la enseñanza de la Lengua y las Matemáticas en horario extraescolar con medidas como el Plan de Éxito - Fotos: F. HERAS

Grandes titulares, líneas y líneas de páginas de periódico, horas de radio y televisión, quizá pocas veces la comunidad de Castilla y León haya ocupado tanto espacio en los medios de comunicación nacionales como lo ha hecho en las últimas semanas. Los medios volvían la vista hacia una comunidad que parecía sorprender al despuntar en los resultados del informe PISA. Y sólo unos días antes también destacaba por los datos que arrojaba el Estudio de las Tendencias en Matemáticas y Ciencias 2015 (TIMSS), en los que Castilla y León también participaba.

Ser el foco de atención llevaba a la pregunta sobre los porqués de este éxito de los alumnos castellanos y leoneses en Ciencias, Matemáticas y Lectura respecto a los de otras comunidades y a la media de la OCDE. Ni su nivel de renta ni su inversión en educación apuntaban a priori a esos resultados. Lo reconocía el propio consejero de Educación de la comunidad, Fernando Rey, al afirmar que «los resultados son los más altos esperados en relación a una comunidad con unos niveles socioeconómicos más bajos; se da eficiencia con recursos limitados» y tras unos años de crisis económica y austeridad. La equidad, la formación de su profesorado, el apoyo de las familias y de otras administraciones eran las claves que daba para ese rendimiento, junto a las políticas de la Consejería sostenidas en el tiempo. El Plan de Éxito Escolar es una de ellas, reforzando desde 2007 materias como la Lengua y las Matemáticas en clases fuera del horario lectivo.

El vicerrector de Promoción y Coordinación de la Universidad de Salamanca y profesor del Departamento de Matemáticas de esta Universidad, José Ángel Domínguez, habla de que «no hay una causa única sino pequeñas cosas que van sumándose y que hacen que los resultados sean buenos».

Domínguez participa en un grupo de la Consejería de Educación de «Trabajo en Sinergias Matemáticas», en el que colaboran profesores universitarios y de Educación Secundaria y Bachillerato de la comunidad. «Llevamos tres años trabajando para conectar mejor la forma de la docencia en la etapa preuniversitaria y en la universitaria», comenta, y que «la clave principal es tener claro el concepto de competencias matemáticas y la transformación de la universidad que se produjo con Bolonia». Antes de Bolonia, se enseñaba una lista de contenidos y temas, mientras que con el cambio que Bolonia introdujo, «no son contenidos a superar sino que hay que enseñar competencias y a resolver situaciones prácticas», algo que mide PISA. «Hay que saber contenidos, pero hay que saberlos aplicar y ese mismo salto se está planteando Castilla y León en las enseñanzas medias y es algo que hacen muy bien los países que salen bien en PISA», sostiene Domínguez.

«Hay que saber contenidos, pero hay que saberlos aplicar y ese mismo salto se está planteando Castilla y León en las enseñanzas medias y es algo que hacen muy bien los países que salen bien en PISA»

Para el vicerrector, aún así, «queda camino por recorrer, esto no es para estar satisfechos», pero sí que observa que esta comunidad autónoma «lleva tiempo trabajando en ello» con iniciativas como las olimpiadas matemáticas, talleres para enseñar esta materia, programas de talento matemático, «y en la medida que eso se extienda a otros lugares, mejorará el rendimiento de los alumnos».

Sintonía con los padres

Otros condicionantes puede haber también, según este profesor, en el entorno socioeconómico castellano y leonés y en el apoyo que tradicionalmente las familias han dado a la escuela. «De hecho, en Castilla y León hay bastante sintonía entre el centro educativo y las asociaciones de padres. Muchas de las polémicas que se ven en otros lugares aquí ya se han superado», argumenta, e incide en que es importante que Castilla y León haya optado por dar más horas de Lengua y Matemáticas como asignaturas clave para el rendimiento: «Más allá de que aprendas teoremas o la sintaxis, estas asignaturas te estructuran la cabeza y luego es más fácil aprender Historia, Física o Filosofía; se consiguen mejores resultados en otras materias». Eso sí, además de insistir en que lo importante es la enseñanza por competencias y conseguir un trabajo conjunto entre la enseñanza media y la universitaria, también incide en que esto se debe hacer «junto a las familias».

Para Raquel Casado, profesora de la Universidad de Burgos y coordinadora del grupo de investigación sobre Educación, Inclusión y Tecnología, «si analizamos estos informes no es fácil identificar evidencias claras de por qué tenemos mejores resultados, tenemos que investigar más e incidir en la necesidad de la investigación para conocer las causas» porque, a su juicio, «no hay una causa única sino múltiples factores»: familia, profesorado y su contexto y su formación, etc.».

«Se están haciendo esfuerzos de mejora desde la Administración educativa en la formación del profesorado»

Reconoce que en esta comunidad «se están haciendo esfuerzos de mejora desde la Administración educativa en la formación del profesorado y hay creadas bastantes estructuras eficaces de formación. Otra cosa es que tengamos que estudiar el impacto de todo este trabajo». Cita que este año, por ejemplo, es la tercera edición de la Escuela de Investigadores, puesta en marcha por la Consejería para formar a docentes de Primaria y ESO y hay una convocatoria de investigación conjunta entre ESO y Universidad, de modo que los profesores de Secundaria proponen proyectos de investigación en educación y en ellos colaboran los profesores universitarios, pero aún cuenta con una cifra escasa de cinco proyectos que debería ampliarse «porque es una forma de aumentar la colaboración y mejorar la formación del profesorado».

Casado se muestra cauta respecto a emitir una opinión sobre qué puede estar diferenciando a Castilla y León: «Sí hay estudios que demuestran que el apoyo de la familia, la incentivación puede tener su impacto en disminuir el absentismo escolar y en motivar a los niños, puede ser un factor más, pero no sabemos si las familias aquí lo hacen más que en otras comunidades». Por eso, insiste en que «falta investigación que valore todo esto y que nos haga dejar de decir creemos para pasar a tener evidencia científica», y reivindica que «la Administración apueste por la investigación en educación» y para «ver cómo podemos trabajar por los niños con un menor rendimiento y no solo por los que tienen grandes resultados», al tiempo que llama a la cautela porque «si desviamos a los alumnos con peores resultados hacia la FP Básica, los resultados de PISA mejoran», lo que maquilla la situación y «es peligroso» para un sistema educativo inclusivo.

Lo cierto es que la propia directora general de Innovación y Equidad Educativa de la Consejería, María del Pilar González, señalaba al presentar los datos de PISA que las encuestas que este estudio hace a padres y profesores, entre otras variables, permitirán «establecer una relación que nos permita determinar los factores que inciden en el proceso de enseñanza-aprendizaje y en los resultados académicos». Y todos los consultados coincidían en la dificultad de hablar de evidencias para explicar los resultados de estos informes. Así, la presidenta del sindicato de profesores ANPE de Castilla y León, Pilar Gredilla, afirmaba que «no conocemos exactamente las causas que influyen», pero sí que desde su trabajo, observa que «Castilla y León es una comunidad muy comprometida con la calidad de la enseñanza» y que «es un compromiso prolongado desde hace tiempo», que «el profesorado ha trabajado mucho en estos años de crisis porque tenían un compromiso de sacar adelante a sus alumnos», a pesar de «condiciones bastante adversas por tener más ratio de alumnos y más horas». «El profesor tiene que ver reconocido ese esfuerzo porque se forma y mucho, se actualiza, investiga...», añade.

«Cuando no hay una ratio tan importante como en las ciudades, sí es importante este factor, pero también es complicado porque los docentes se encuentran con pocos alumnos pero muchos niveles educativos diferentes en mismo aula»

También alude a la dispersión geográfica y al esfuerzo por superar ese inconveniente con transporte escolar-hay 1.874 rutas que cuestan 48,8 millones de euros-, comedores, y afirma que el hecho de que se trate de una comunidad con bastante peso del medio rural puede incidir positivamente: «Cuando no hay una ratio tan importante como en las ciudades, sí es importante este factor, pero también es complicado porque los docentes se encuentran con pocos alumnos pero muchos niveles educativos diferentes en mismo aula y tienen que programar para todos ellos, por eso la formación es vital», concluye. Cita que en esta comunidad, «las organizaciones sindicales somos responsables y capaces de consensuar propuestas y la Administración es receptiva».

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