Artes&Letras / Libros

Geometría apasionada

La colección de los Premios Castilla y León de las Letras recupera «Tetraedro», poemario de Jesús Hilario Tundidor de 1987 y libro bisagra entre sus dos etapas

Jesús Hilario Tundidor
Jesús Hilario Tundidor - F. SIMÓN

La Junta de Castilla y León mantiene desde hace varios años una colección en la que se publica un libro de cada autor galardonado con el Premio Castilla y León de las Letras. Se trata de ediciones no venales, cuyo destino es la red de bibliotecas públicas de Castilla y León, así como universidades y otras instituciones culturales. De este modo, se garantiza el acceso libre y gratuito a un conjunto representativo de obras relevantes de la literatura contemporánea de nuestra Comunidad. La variedad de la colección es lógica y positiva, a causa de la nómina de autores, y abarca tanto novela como poesía, ensayo, narrativa breve o teatro.

El caso que nos ocupa es el de Jesús Hilario Tundidor, poeta imprescindible que, desde aquel Premio Adonais en 1962 hasta este Premio Castilla y León de las Letras de 2013, ha construido una solidísima trayectoria literaria y una obra poética ejemplar. El libro seleccionado para esta colección es Tetraedro, un poemario que en su momento -1978- fue editado defectuosamente y que ahora ve la luz en su justo esplendor. Tetraedro, que sí ha sido estudiado adecuadamente por la crítica, no ha recibido por parte del público lector la atención merecida, quizá debido a esa primera edición descuidada -lo que en un libro con una estructura tan cerrada y meticulosa es fundamental- o quizá a causa de que es una obra a medio camino -un libro «bisagra»- entre la primera etapa de la poesía de Tundidor, más intuitiva, y la segunda, de una profundidad ontológica y una organización formal más conscientes.

El armazón de Tetraedro es puramente geométrico: consta de cuatro libros, las caras del tetraedro, y cada libro tiene tres partes, los ángulos de cada cara. Esta estructura matemática -no tanto pitagórica como sí heraclitiana: hay una «armonía invisible» que es mejor que la visible- se abre con un poema inicial que Tundidor denomina «teorema» y se cierra con uno final al que llama «teoría». Es decir, que es evidente la voluntad del poeta de dotar a la obra de un peso filosófico y de una argumentación lógica: de una proposición demostrable -el teorema: «el azul infinito, / doliente eternidad que no tiene respuesta»- se llega, mediante la reflexión poética, a esbozar una teoría: «doliente eternidad, siempre / también doliente eternidad el hombre». Esta alianza de poesía y filosofía presocrática tiene como objetivo reconstruir una realidad fragmentaria -la del hombre de hoy- y darle un sentido en el tiempo a la naturaleza, la historia, el pensamiento y el amor, lo que sólo puede conseguirse aunando razón y emoción poéticas. Es lo que el propio Tundidor ha llamado «apasionar la inteligencia», y que es una lúcida puesta al día del logos de Heráclito, al mismo tiempo que una revisión vitalista del agónico «piensa el sentimiento, siente el pensamiento» unamuniano.

El volumen finaliza con una completa y actualizada bibliografía del autor, que aumenta su valor pedagógico y divulgativo de cara a su difusión en bibliotecas públicas, y ofrece al lector una valiosa vía de entrada para conocer la obra de un poeta tan necesario como Jesús Hilario Tundidor.

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