EDUCACIÓN

Ferraz contradice al PSCL y rechaza la prueba única de acceso a la Universidad

Herrera ve «justificada la alarma de los alumnos» y reclama «los esfuerzos precisos para evitar su perjuicio»

VALLADOLIDActualizado:

Al PSOE de Castilla y León se le abrió ayer una nueva vía de agua tras el claro posicionamiento de la Ejecutiva Federal Socialista en contra de que haya una prueba única de acceso a la universidad (conocida como EBAU) para toda España. Dicha postura se aleja de los planteamientos de los socialistas de Castilla y León, hasta el punto de que en las Cortes autonómicas el grupo parlamentario liderado por Luis Tudanca aprobó una Proposición no de Ley para instar a la Junta a que trabajase en esa dirección.

Sin embargo, en la sede de Ferraz el plantemiento es bien distinto al de los socialistas castellano y leoneses. De hecho, la secretaria de Educación en la Comisión Ejecutiva Federal y diputada palentina, María Luz Martínez Seijo, en declaraciones a ABC, fue ayer tajante: «En la Federal del PSOE no estamos a favor de una prueba única; el problema sólo lo tiene Castilla y León y no tiene repercusión nacional». Es más, para la socialista palentina es la Consejería de Educación la que tiene que solucionar el conflicto que dice tener, hablando con las universidades y tratando de encontrar una solución. «Lo que no puede el consejero es extender su problema al resto de España», insistió Martínez Seijo. En este sentido, invitó al titular de Educación castellano y leonés, Fernando Rey. a plantear su propuesta en la Conferencia Sectorial de Educación «donde ya lo debe haber hecho y con poco éxito».

Sobre la postura que mantiene el PSOE de Castilla y León, que apoya una reivindicación que, precisamente, el día 23 sacará a la calle a los estudiantes de Bachillerato, la política palentina valoró «el hecho de que intenten resolver un conflicto», pero se mantuvo firme en que la postura federal es contraria a la prueba única de acceso a la Universidad. «El consejero tiene que saber gestionar sus competencias -señaló la dirigente socialista-, aunque parece que lo que busca es volver a la centralización de la educación.

Las manifestaciones de la secretaria de Educación en la Federal socialista se produjeron el mismo día en el que el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, hizo una defensa férrea de una EBAU única para toda España para acabar con las dificultades que tienen los alumnos de Castilla y León, donde las pruebas son más duras que en el resto de comunidades, lo que se traduce en notas más bajas y, por lo tanto, en mayores dificultades para acceder a determinadas carreras, como medicina, a pesar de ser los más preparados, según reconocen informes externos como Pisa.

Ante esta situación y con un consejero de Educación que lleva meses reclamando un cambio en el sistema para evitar que los alumnos castellano y leoneses sigan siendo los perjudicados, Herrera habló ayer alto y claro durante la presentación del informe «La contribución socioeconómica de la Universidad de Valladolid». En este marco reclamó a la Junta, las autoridades educativas y académicas «los esfuerzos precisos, sin ninguna fisura en la apuesta por la calidad educativa, para evitar cualquier perjuicio a nuestros alumnos, en tanto no se restablezca el sentido común y la equidad a través de un pacto -en referencia al pacto educativo- que fije una misma prueba y unas mismas reglas para todos e impida que se trate de manera desigual precisamente a los mejores». Para el presidente de la Junta, sólo a través de «la urgente implantación de una prueba única, común y simultánea en todo el territorio nacional podrá evitarse la locura que representa un distrito universitario único pero con 17 pruebas de acceso». Éstas, reconoció, son «muy diferentes en dificultad, partiendo de sistemas educativos en las autonomías muy distintos en exigencia y resultados».

Alumnos mejor formados

Por ello, Juan Vicente Herrera aseguró que «está justificada la alarma de los alumnos y de sus familias ante una situación que, paradójicamente, favorece a estudiantes de comunidades que exigen menos en sus pruebas y con ello adquieren incluso un derecho preferente a acceder a una plaza en las propias universidades de Castilla y León». En este punto, advirtió de que son las propias universidades de la Comunidad las que «también deberían estar preocupadas por una situación que puede fomentar la llegada a sus aulas de alumnos mucho menos formados que los de nuestra autonomía, pero que han disfrutado de más facilidades en sus respectivas pruebas de acceso».

El jefe del Ejecutivo regional se refirió a los pactos por la educación y la universidad que «por desgracia, parecen más lejos que nunca» pero que «deberían empezar a materializarse ya» y una EBAU única tendría que haber sido la primera medida. Por ello, «debemos evitar que la falta de ese pacto nacional para una prueba común penalice y discrimine a unos alumnos como los nuestros que acreditan ser los mejores de España».