El presidente de la Comisión de Control de Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Ávila, Fernando Martín, durante su comparecencia en la Comisión de investigación de las cajas en las Cortes
El presidente de la Comisión de Control de Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Ávila, Fernando Martín, durante su comparecencia en la Comisión de investigación de las cajas en las Cortes - ICAL
Economía

«Éramos unos auténticos monstruos dando dinero a las personas»

El expresidente de la Comisión de Control de Caja de Ávila defiende que las entidades de ahorro «no se fueron al garete»

VALLADOLIDActualizado:

El expresidente de la Comisión de Control de Caja de Ávila hasta 2011, Fernando Martín, ha afirmado este pasado jueves ante las Cortes de Castilla y León que las cajas de ahorro «no se han ido al garete» sino que «se han fusionado con otras de mayor tamaño».

Durante su comparecencia ante la comisión de investigación que analiza lo ocurrido con las cajas de ahorro de la Comunidad, Martín ha defendido el papel del órgano que dirigía para controlar la gestión de Caja de Ávila y la labor de los técnicos que trabajaban en este cometido.

«Éramos unos auténticos monstruos» en dar dinero «a las personas», ha llegado a afirmar Martín, convencido de que más allá del peso mayoritario del sector inmobiliario en el balance, las cajas de ahorros contribuyeron también al desarrollo de otros sectores económicos, entre los que ha citado el agrario y el de la energía renovable. «La gente se compraba un tractor», ha apostillado.

Preguntado por el control realizado por la comisión que dirigía sobre las participaciones preferentes que comercializó la entidad abulense, el compareciente ha defendido que a los clientes «se les explicaba, se les decía y había un folleto» sobre las características de este producto financiero.

«En ningún momento se hizo con la maldad de engañar a nadie», ha argumentado Martín ante las preguntas del procurador de IU-Equo, José Sarrión, quien ha ironizado con que los controles se limitaran a comprobar que había «un folleto», aunque su contenido fuera «verdad o no».

En su turno de preguntas el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha vinculado al compareciente con el PP, porque fue designado por esa formación política para el puesto, y le ha relacionado con la «vergüenza» de compartir siglas con el partido de casos de corrupción como la Gürtel y el actual caso del máster de la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, entre otros.

«Retire lo de la Gürtel, no viene a cuento», le ha replicado el compareciente, convencido de que le debían preguntar por si lo había hecho «bien o mal» en su puesto en Caja de Ávila y no para un «postureo».

Ambos han mantenido un duro enfrentamiento: «es un máquina», le ha llegado a decir el compareciente al portavoz de Podemos tras confirmar este que recuerda todas las reuniones en las que ha participado.

Ante este intercambio de reproches, el presidente de la Comisión, Manuel Mitadiel (Ciudadanos), ha pedido que se ciñeran a la cuestión de la comparecencia.

Posteriormente, en su turno de preguntas, la representante del PP en la comisión Isabel Blanco Llamas ha pedido «respeto» para el compareciente porque «esto no es un juicio sumarísimo a nadie» y ha considerado que «quien no se viste por los pies» es quien tiene que recurrir a «insultar o menospreciar a los demás» para defender su postura.

En la última parte de su comparecencia, Martín ha insistido en que el proceso de fusión con Bankia fue positivo para Caja de Ávila porque «se creía que era la mejor opción dentro de lo que había» y ha defendido la posibilidad de que la entidad pueda devolver todos los recursos públicos que ha necesitado para subsistir.

Para cerrar su intervención, tras hacer alusión en momentos anteriores al «lucro cesante» respecto a su actividad privada que le estaba provocando su presencia en la comisión, el compareciente ha ironizado al preguntar: «no sé a quién tengo que pasar la factura de los kilómetros».