MEDIO AMBIENTE

Los embalses del Duero empiezan a soltar agua en previsión del próximo deshielo

La CHD da por finalizada la situación de alerta por sequía al estar los pantanos al 85 % de su capacidad

VALLADOLIDActualizado:

Ni los más optimistas esperaban que los embalses del Estado en la cuenca del Duero pasasen en sólo unos meses del 32 al 85 por ciento de su capacidad, gracias a las continuas borrascas que desde finales del pasado año no han dejado de aportar agua. Tal es así que ya han comenzado realizarse desembalses por encima del obligado caudal ecológico que preserva la vida de los ríos.

Fuentes de la confederación hidrográfica del Duero confirmaron a ABC que ha empezado a soltarse agua desde presas como las de Irueña y Santa Teresa, en Salamanca; Barrios de Luna, en León, Las Cogotas, en Ávila, o Cuerda del Pozo, en Soria. Se trata de desembalses graduales, ya que la previsión meteorológica habla de subida de temperaturas para las próximas jornadas, lo que provocará el deshielo de la nieve acumulada en las montañas y, por lo tanto, más aportaciones de agua.

Se intensificará, además, la vigilancia de los caudales ante la previsión de entradas del líquido elemento, ya que algunos de ellos se encuentra en un nivel muy elevado y queda poco margen para más aportaciones. De hecho, los embalses están al 85,1 por ciento de su capacidad, cuando el año pasado por estas mismas fechas estaban al 62,2, e, incluso, superan la media de los diez últimos años, situada en el 78,8. El leonés de barrios de Luna, que durante todo el verano fue la imagen de la sequía por su desoladora estampa de un lecho de tierra agrietada, almacena ya 267 hectómetros cúbicos, cuando tiene capacidad para 308. De hecho, su entrada media diaria en la última semana, según el último informe de la CHD, es de 34,2 metros por segundo, cuando están saliendo ya 21.

Campaña casi normal

Con este panorama, este pasado lunes se dio por finalizada la situación de alerta por sequía en la Cuenca del Duero. Así lo decidió la Comisión Permanente de la Sequía que acordó pasar de alerta a prealerta por primera vez en los últimos trece meses. El incremento de las reservas supone, según fuentes del organismo, que la campaña de riego se desarrollará «casi con toda normalidad», salgo en algunos sistemas como el Pisuerga-Bajo Duero, en las provincias de Palencia y Valladolid.

Así, cinco subzonas están en nivel de normalidad -Arlanza, Alto Duero, Riaza-Duratón, CegaEresma-Adajay Bajo Duero-, cinco en prealerta -Aliste-Tera, Órbigo, EslaValderaduey, Pisuerga y Tormes-, y solo tres en alerta: Carrión, Águeda y Támega- Manzanas, aunque todas ellas con tendencia a la mejora. De esta forma, la Comisión decidió flexibilizar las medidas restrictivas a los regantes de la pasada campaña, aunque solicita que se mantenga una especial para el próximo verano en las zonas más críticas, de forma que, de momento, tendrán unas dotaciones por hectárea inferiores a las habituales, aunque serán revisables.