Comercios cerrados en una céntrica calle de Valladolid
Comercios cerrados en una céntrica calle de Valladolid - F. HERAS
Empresas

Comercio: un sector «en venta»

En los últimos años, ha perdido 18.400 empleos debido en parte a «enemigos» como las grandes superficies o las ventas por internet

VALLADOLIDActualizado:

Corren malos tiempos para el comercio en Castilla y León. Sólo hace falta darse una vuelta por las calles para darse cuenta de la cantidad de locales que tienen el cartel de «se alquila» o «se vende» para darse de bruces con una dosis de realidad. Si bien es cierto que en el año 2017 el sector sufrió un pequeño repunte y que puede dar ciertas esperanzas de recuperación, la crisis se llevó como una riada una gran parte de empleos y de comercios en la región. Según un informe realizado por la Confederación de Comercio de Castilla y León (Conferco), durante los últimos siete años echaron el cierre alrededor de 2.400 establecimientos y casi más de 18.400 empleos (9.836 asalariados y 8.535 autónomos) se perdieron desde 2007.

Como apuntan desde Conferco, el número de locales activos en la actualidad se sitúa en 31.098 y, aunque Castilla y León se encuentra por encima de la media nacional , 10,2 comercios por cada mil habitantes, este indicador mantiene una caída desde el año 2010, cuando había abiertos 34.600 negocios.

Desde la confederación apuntan que es importante que las administraciones y los políticos tengan en cuenta este «comercio de proximidad» porque es un sector muy importante para el empleo.

Falta de relevo

Según el presidente del Consejo Regional de Cámaras de Comercio de Castilla y León, Fernando Escobillas, este cierre de gran parte de los locales de la Comunidad deriva del hecho de que una gran parte de los empresarios no cuentan con personas que puedan llevar a cabo «el relevo generacional» o bien de «la dificultad para transmitir el negocio a otras personas» en caso de que, ante problemas personales o de otra índole, «sea complicada la continuidad de la actividad por parte del promotor». Asimismo, otro de los problemas añadidos para el comercio de proximidad no es otro que las franquicias, que cada vez aparecen en mayor número en la Comunidad. Para Escobillas, el mayor beneficio que tienen las franquicias y, por índole, perjuicio para los pequeños locales, es el «posicionamiento de la marca a nivel nacional», aunque también cree que entre unas y otras no compiten en «igualdad de condiciones ni en el ámbito laboral, ni logístico ni fiscal», ya que para el presidente de las Cámaras de Comercio de Castilla y León «no es lo mismo desplazar un camión para descargar productos en una tienda que enviar un mail con las novedades en miles de artículos».

Compra on line.

La compra on line también se perfila como uno de los enemigos para estos negocios, que podría ser un aliado para ellos, pero para el pequeño comercio «resulta un coste añadido que por el momento no se puede soportar». En este sentido, el presidente de las Cámaras de Comercio de Castilla y León asegura que es un método de venta que se está imponiendo sobre todo sobre un sector de la población, fundamentalmente entre los más jóvenes. «La cercanía y la atención personalizada nunca serán sustituidas por una plataforma digital», afirma Escobillas, aunque también manifiesta en el término medio está la virtud y lo ideal sería «combinar la venta on line con la presencial». Para ello, hace falta «la especialización del sector» para que los dos tipos de venta sean «un éxito».

Tampoco se encuentra a favor de la apertura de locales en domingos y festivos, ya que Escobillas piensa que «hay equilibrio» entre las grandes superficies y los pequeños comercios y «no sería rentable la liberalización total», ni para el beneficio económico «ni para el personal o familiar» de los trabajadores.

Asimismo, según Escobillas, hay ciertas demandas de los comerciantes que podrían reflotar este sector. Entre ellas se encuentran la necesidad de innovar y de modernizarse para atraer más clientes y competir con las grandes cadenas de distribución, la falta de formación, especialmente en materia de gestión, la promoción del turismo de compras, a través de acciones promocionales colectivas para captar y mejorar la atención a los turistas extranjeros o la necesidad de mejorar el entorno comercial urbano.

Por último, cree que el futuro del sector pasa, esencialmente, por a especialización y el trato de cercanía y personalizado; por la fidelización de la cartera de cliente y la captación de otros nuevos.