Javier Fernández, Alberto Núñez Feijóo y Herrera, en la reunión mantenida en Oviedo
Javier Fernández, Alberto Núñez Feijóo y Herrera, en la reunión mantenida en Oviedo - ICAL
Política

Castilla y León, Galicia y Asturias piden que los partidos no ignoren a las regiones en la financiación

Los presidentes de las tres comunidades reclaman que se tenga en cuenta el «coste real» de los servicios en una negociación que debe ser «multilateral»

ValladolidActualizado:

«No se trata de dividir los ingresos entre 17 comunidades autónomas, sino entre 48 millones de españoles». Con este argumento, Castilla y León, Galicia y Asturias unieron han unido su voz para reclamar un nuevo modelo de financiación justo que no atienda a «privilegios» fiscales, ni a criterios exclusivos que sólo atañen a unos pocos, sino que contemple la pluralidad territorial del país y se construya sobre la base de un diálogo multilateral en el que las comunidades sean escuchadas y no sólo los partidos a nivel nacional tengan voz y voto.

Así queda recogido en una declaración institucional suscrita ayer a tres bandas por los presidentes de Castilla y León, Asturias, Galicia, Juan Vicente Herrera, Javier Fernández y Alberto Núñez Feijóo, en materia de incendios, despoblación y financiación, materia, ésta última, en la que se insta a que prime la «igualdad». «No es una cuestión de territorios», ha señalado el máximo responsable de la Junta, quien dejó claro que en este asunto «no caben improvisaciones, ocurrencias o propuestas enmarcadas en procesos preelectorales».

En esta línea, el acuerdo contempla que se tome como referencia el «coste real» de los servicios. Para ello, proponen que en la evaluación de gastos se recoja la creación de nuevos tramos de edad a partir de los 65 años, como mayores de 85, que o implican «el mismo gasto» que un adolescente de 15. Asimismo, figuran otras propuestas como la creación de un catálogo de servicios, cuya financiación esté asegurada y la incorporación de una cláusula para que ninguna autonomía pueda «empeorar su posición financiera como consecuencia de la reforma» del sistema.

De cara a la negociación de la reforma del modelo de financiación, los tres presidentes dejan claro que la opinión de las distintas comunidades no puede ser obviada ni se le debe de dar la espalda a sus reclamos. En este sentido, el líder asturiano ha reclamado que las regiones no queden «al margen» y se reduzca «todo a una negociación entre partidos» a nivel nacional, un extremo que «no entendería» tampoco sus homólogos. «No acepto que cambios trascendentales que afectan al conjunto vengan precocinados de antemano si el concurso» de las autonomías, ha apostillado.

Dada la dificultad de alcanzar un acuerdo entre los distintos partidos y regiones entienden que la reforma tardará en llegar, teniendo en cuenta, además, que el desafío independentista catalán «ha enrarecido el clima en el que se debe debatir la situación» y la futura posición de esta comunidad aún esta en el aire a la vista de lo que ocurra el 21 de diciembre, señaló, por su parte, Nuñez Feijóo.

«Desigualdades»

Finalmente, los tres presidentes se opusieron a la propuesta del lendakari, Íñigo Urkullu, de tomar como referencia el Cupo vasco para reformar la financiación, un extremo que entendieron que responde a una visión «nacionalista» que «no encaja» en un modelo de autonomías, «y ni siquiera en uno federal» y que generaría «grandes desigualdades», potenciando a las regiones con mayores rentan y resultando perjudicadas las comunidades con menos recursos, entre las que precisamente figuran Castilla y León, Asturias y Galicia.

También respecto se ha pronunciado ayer la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, que consideró la propuesta «bastante disparatada». «Si se hiciera, no habría dinero para todos», aseguró.