Tras los atentados de Cataluña, el Ministerio del Interior ha vuelto a insistir a las administraciones locales en contar con medidas que reduzcan riesgos en las calles.
Tras los atentados de Cataluña, el Ministerio del Interior ha vuelto a insistir a las administraciones locales en contar con medidas que reduzcan riesgos en las calles. - F.HERAS
SOCIEDAD

Castilla y León se arma de mobiliario urbano

Desde bolardos a camiones cisterna ejercen de barreras de seguridad en puntos concurridos de la región, que no prevé un especial refuerzo de medidas

VALLADOLIDActualizado:

Tras los atentados de Cataluña, el Ministerio del Interior ha vuelto a insistir a las administraciones locales en contar con medidas que reduzcan riesgos en las calles, especialmente en los lugares más frecuentados. Es un reclamó que no se lanza por primera vez, de manera que antes del atropello de Las Rambas fueron muchas las ciudades de Castilla y León que ya había establecido fórmulas para protegerse. Las armas, principalmente el mobiliario urbano. Bolardos y maceteros han sido ubicados desde hace meses en distintos rincones de las capitales, que, en su mayoría, consideran que no son necesarias nuevas acciones. Así, no se prevé un especial refuerzo de la seguridad, si bien se han diseñado protocolos para momentos puntuales como las fiestas locales que en estos meses inundan la Comunidad.

En estos protocolos se va más allá de los elementos fijos que se hayan colocado en la calzada. A falta de bolardos y ante los riesgos y obstáculos que éstos pueden introducir en grandes aglomeraciones, buenos son los coches de policía o incluso los camiones cisterna para bloquear los accesos a un lugar concurrido.

Cada ciudad cuenta con su propia planificación. En Ávila, como en otras, la medidas de seguridad se adoptan tras un análisis periódico en las juntas de Seguridad Local. Ya se habían emprendido acciones en lugares con muchos turistas en esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad y en los próximos días los ciudadanos irán notando alguna novedad, explicaron desde el Ayuntamiento, que tiene por delante la tarea de proteger varios eventos en la capital en septiembre.

En Burgos entienden que es una ciudad segura, por lo que no se podrá en marcha un dispositivo especial de seguridad, sino que se trabaja en «dar continuidad» a las medidas adoptadas hace ya varios meses, explicaron ayer autoridades locales tras la reunión de la Junta de Seguridad. Eso sí, se acordó que la Policía Local reforzará su presencia en el entorno del Museo de la Evolución Humana.

En Palencia, ahora mismo no se prevén nuevas acciones en términos generales, pero hoy se celebra una reunión para analizar la situación de cara a de las Fiestas de San Antolín. En Semana Santa, por ejemplo, se optó por camiones cisterna cruzados en las calles para evitar posibles invasiones de la acera. En situación similar están Salamanca y Valladolid, en ambas no se han planificado medidas adicionales a las que ya se pusieron en marcha en su día, pero deben afrontar el panorama de las fiestas locales que se avecinan. Recurrián a protocolos ya puestos en práctica en otras ocasiones como la Pasión, cuando bloquear el paso con vehículos fue lo más recurrido.

León es tal vez la ciudad que cuenta con mayor variedad de sistemas de protección. En primer lugar, al casco histórico sólo acceden los residentes y repartos. Un bolardo frena vehículos no autorizados. Además, se va a reforzar la videovigilancia y ante aglomeraciones se opta por el uso de furgones policiales.

En Segovia, explican desde el Ayuntamiento que están en contacto permanente con Interior y no se ha valorado, por el momento, implementar medidas por encima de las que ya se han puesto en marcha anteriormente, como la colocación de bolardos. Por el contrario, Soria y Zamora han reforzado en estos días su protección con la instalación de nuevos maceteros que ejercen de barrera junto a las vías peatonales principales de ambas capitales.