Luis Jaramillo - Punto de vista

Por la boca muere el pez

«Pablo Fernández (...) ha tenido que hacer el malabarismo de justificar lo que para muchos no tiene justificación y se ha apresurado a cerrar filas con el líder del partido»

Luis Jaramillo
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La compra del chalé de Irene Montero y Pablo Iglesias trae de cabeza a Podemos. El partido debe afrontar un plebiscito para sus máximos responsables a cuenta de una decisión personal que en sí misma no es mala, pero que ejecutada por ellos ha sido un bombazo en la linea de flotación del modelo de sociedad y convivencia que presumían defender.

En el aparato del partido no dicen en voz alta lo que piensan y se apresuran a taponar vías de agua para evitar el descabezamiento de la organización a un año vista de la convocatoria electoral. Pablo Fernández, el responsable de Podemos en Castilla y León y uno de los colaboradores de cabecera de Iglesias, ha tenido que hacer el malabarismo de justificar lo que para muchos no tiene justificación y se ha apresurado a cerrar filas con el líder del partido, consciente de que en esta comunidad las cosas ya están muy difíciles para su formación por posiciones adoptadas a nivel nacional en muchos asuntos, que en esta comunidad son un verdadero lastre para sus intereses electorales. Fernández ve cómo otra acción más de Iglesias es un verdadero peso muerto que lastra el intenso trabajo que, es justo reconocerlo, la organización está realizando en Castilla y León.

Por mucho que lo intente Pablo Fernández, es prácticamente imposible hablar de coherencia en la decisión familiar adoptada, porque en casos similares ellos no dieron tregua. No es lo que estén haciendo, es lo que constantemente han dicho que harían en esas situaciones y las críticas vertidas hacia los adversarios por ello. No tengo ninguna duda de que la mayoría de los inscritos de Podemos que voten hasta el domingo, lo harán respaldando a Iglesias y Montero y que eso les hará sentirse más fuertes, pero muy distinto será entre los votantes, y ahí Pablo Fernández y los suyos lo tendrán muy difícil.

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