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Empresas

Agroalimentación: tranquilidad y buenos alimentos

La industria alimentaria de Castilla y León cuenta con 3.000 empresas y alcanza una facturación de más de 10.000 millones

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Castilla y León es tierra de campos, vides, ganadería, en definitiva, de buena materia prima. Y la Comunidad, con todos los buenos alimentos que produce, se sustenta en gran medida de la industria agroalimentaria. Tanto es así, que es uno de los motores económicos de la región, ocupando la tercera posición nacional en ventas y empresas, solo por detrás de Cataluña y Andalucía.

Según datos de la consejería de Agricultura de Castilla y León, en el año 2016 el crecimiento de la economía de la región fue de un 3,2 por ciento, similar a la cifra nacional. Y este aumento se debe en gran medida a la aportación del sector agroalimentario al Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León, convirtiéndose así en un «eje de desarrollo regional». En la actualidad operan en la Comunidad 3.000 empresas dedicadas a la alimentación y bebidas, que alcanzan una cifra de negocio superior a los 10.300 millones de euros, que representa el 29,2 por ciento del total del sector regional, y tienen más de 35.500 trabajadores, un 29% en toda la industria de Castilla y León.

Un agricultor recolecta patatas en la última campaña del tubérculo
Un agricultor recolecta patatas en la última campaña del tubérculo

Tras estos resultados, y para mantener y mejorar la competitividad del sector, los analistas coinciden en se deben superar ciertos problemas de productividad, que traen cola desde el año 2010. En este sentido, el informe del Consejo Económico y Social de Castilla y León (CES) aconseja impulsar actuaciones «dirigidas a la mejora de la formación, cualificación y especialización de los empleados, así como los programas de I+D» específicamente diseñados para este tipo de industrias.

Vitartis cuenta con 90 socios empresariales

Una de las partes implicadas en esta mejora de la competitividad y que ha tomado parte en el aumento de los beneficios del sector agroalimentario es la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León (Vitartis), una entidad privada que trabaja como representante del sector alimentario de la Comunidad, además de ser interlocutor para la administración y las organizaciones económicas, fomentando la competitividad de la industria agroalimentaria regional en el mercado tanto nacional como internacional.

En el seno de esta asociación están sus 90 socios empresariales, tanto grandes compañías como pymes, las cuales, según fuentes de Vitartis, concentran «el 40 por ciento de la facturación y el empleo de la industria agroalimentaria de Castilla y León», además de que, en cada una de ellas, las exportaciones suponen un 20,3 %, desarrollando su actividad en sectores como el de harinas y derivados, lácteo, azucarero, vino, frutos secos, café, legumbres y hortalizas, galletería, dietética, alimentos preparados y congelados, conservas, cárnico, aditivos, hostelería y restauración, alimentación animal, además del sector agroganadero y biotecnología alimentaria. Por si fuese poco la cantidad de socios con los que cuentan a día de hoy, en Vitartis también se encuentran las universidades y los centros tecnológicos de Castilla y León, una unión que convierte a la entidad «en un instrumento de impulso a la conexión entre la ciencia y el mundo empresarial».

Iniciativas de mejora

El trabajo de mejora de Vitartis para con sus asociados es continuo, y una de las iniciativas en las que están integrados actualmente, junto con los «clusters» de las Comunidades Autónomas de Andalucía, Aragón, Madrid, Galicia, La Rioja y Navarra, es un acuerdo para reducir el volumen de alimentos que se desperdician en la cadena de suministro, desde el sector primario, pasando por el proceso industrial hasta llegar al consumidor. Según apunta la directora de Vitartis, Cristina Ramírez, es «un problema grave debido al importante volumen de alimentos que se pierde a lo largo de toda la cadena de valor, que podría alcanzar hasta un tercio del total en todo el mundo en 2050, según ha alertado la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)». Por esa razón, las instituciones territoriales acordaron crear u Grupo Operativo Supra-Autonómico ante el Ministerio de Agricultura, con el fin de poder diseñar una estrategia común a corto plazo.

El sector dispone de más de 35.500 trabajadores en Castilla y León

Otra de las iniciativas en las que están participando junto a la Cámara de Comercio de Valladolid y el Intituto Agrario Tecnológico de Castilla y León (Itacyl) es el proyecto europeo REInova, que tiene como objetivo ayudar a las microempresas y pymes del sector agroalimentario a desarrollar productos de alto valor añadido que puedan competir en los mercados internacionales.

Según Ramírez, el reto de este proyecto, del que se beneficiarán firmas de León, Zamora, Salamanca, Valladolid y Ávila y que cuenta con un presupuesto global de 1,4 millones de euros, es que la innovación «llegue a estas pequeñas empresas» para que salgan «con éxito» a los mercados internacionales y puedan competir de tú a tú en esas circunstancias.