Interior de la iglesia de San Prudencio
Interior de la iglesia de San Prudencio - ABC

Nuevos hallazgos en los trabajos arqueológicos de San Prudencio en Talavera

Durante la rehabilitación han salido a la luz puertas y vanos pertenecientes al siglo XV

TOLEDOActualizado:

Los trabajos arqueológicos de rehabilitación llevados a cabo en la iglesia del convento Jerónimo de Santa Catalina (San Prudencio) de Talavera de la Reina han desvelado elementos arquitectónicos del siglo XV y enterramientos efectuados dentro del templo.

Manuel Urtiaga, el arquitectos al frente de la dirección facultativa, ha asegurado que los estudios arqueológicos, geotécnicos y de patologías estrucutrales del templo se encuentran muy avanzados. De hecho, las catas que se han llevado a cabo en distintos niveles a cargo del arqueólogo Marcos Muñoz Sánchez-Miguel, están deparando «sorpresas patrimoniales importantes», en referencia a los elementos estructurales ocultos durante siglos. Muñoz ha señalado que las puertas y vanos pertenecientes al siglo XV descubiertos, ponen en conexión los claustros del complejo monástico de la orden de los Jerónimos con la estructura de una antigua iglesia «incluso anterior a la actual». El periodo de desamortización de 1835 podría ser la causa por la que se ocultaron estos accesos, ya que se dieron otros usos al complejo, utilizándolo, por ejemplo, como fábrica de pan.

Tanto la propiedad como el equipo de arqueólogos analizarán ahora la puesta en valor de los hallazgos dentro de la obra de restauración, que se llevará a cabo en distintos procesos debido al importante deterioro de la estructura.

Por otro lado, Marcos Muñoz ha explicado que se han llevado a cabo dos sondeos para estudiar e investigar las dimensiones de la cimentación. De hecho en uno de ellos, el de la parte exterior del ábside, se ha encontrado «la cimentación original de cal del siglo XVI». En lo referente al interior, concretamente al presbiterio, ha aparecido un muro importante «con mucha potencia arqueológica», de sillería y revoco de cal que podría asociarse a una estructura anterior a la iglesia del siglo XVI. Además, se ha descubierto otro muro en la nave lateral «con una cimentación de un metro de ancho».

Según el arquitecto, la iglesia «ha sufrido mucho» desde que se cerrase en 1976 , a lo que se suman las patoogías estructurales y «grietas enormes y originales» que lastraba desde su construcción.

La Fundación Aguirre, propietaria del edificio de la iglesia, está inmersa en la búsqueda de financiación para poder completar la rehabilitación y devolver a la ciudad un edificio emblemático que lleva años cerrado. La inversión asciende a 1.283.634,72 euros, empleados en la consolidación de la estructura y las cubiertas y la rehabilitación de materiales, así como las antiguas campanas.

«Es una pena grandísima para el patrimonio talaverano que esta iglesia de Santa Catalina no cuente todavía con la financiación de las administraciones», ha indicado Muñoz.