En el folio 103 de este libro de actas se recoge el nombramiento de Ruiz de Luna como hijo adoptivo el 20 de julio de 1920
En el folio 103 de este libro de actas se recoge el nombramiento de Ruiz de Luna como hijo adoptivo el 20 de julio de 1920 - Domingo Portela

Juan Ruiz de Luna, el hijo resucitado

El célebre ceramista ya no será nombrado hijo adoptivo de Talavera porque lo es desde el 20 de julio de 1920

ToledoActualizado:

El ceramista Juan Ruiz de Luna ha estado a punto de ser el primer hijo adoptivo de Talavera de la Reina reconocido doblemente: una en vida y la otra, 71 años después de muerto. Una asociación local ha avisado a tiempo del error, porque Juan Ruiz de Luna es hijo adoptivo de Talavera desde el 20 de julio de 1920.

Domingo Portela, presidente de la asociación de amigos del museo que lleva el nombre del insigne ceramista, asegura a ABC que «existen muchas publicaciones» que recogen ese dato. De hecho, un diploma con ese reconocimiento honorífico está expuesto en el museo. Pero a nadie en el ayuntamiento se le ocurrió pisarlo ni consultar libros antes de aprobar, en pleno, la apertura de un expediente para nombrar hijo adoptivo de la ciudad a Juan Ruiz de Luna...por segunda vez.

El 22 de febrero empezó este desatino. Ese día, el concejal socialista Javier Corrochano anunció que su grupo presentaría una moción para que este ceramista (Noez, Toledo, 1863-Talavera de la Reina, 1945) fuera declarado hijo adoptivo de la ciudad. «Es un acto de justicia que, además, vendrá a ayudar y completar la iniciativa ‘Tierras de Cerámica’», con la que se pretende que «la cerámica de Talavera y El Puente del Arzobispo sean reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad», explicó ese día el concejal socialista.

Frase premonitoria

Después de firmar la propuesta, Corrochano habló con una nieta de Juan Ruiz de Luna y esta no le puso reparos a la idea, por lo que la moción llegó al pleno del pasado jueves. Además del PSOE, ninguno de los otros tres grupos políticos conocía que el ceramista ya era hijo adoptivo.

El alcalde, Jaime Ramos (PP), recuerda que, por tres veces, se pidió a Corrochano que retirase la moción, pero porque «pretendía politizar algo (la iniciativa «Tierras de Cerámica») que surgió como un movimiento ciudadano». Según Ramos, Corrochano dijo que solo aceptaría la retirada de la mayor parte de la moción con la condición de que siguiera adelante la declaración de Juan Ruiz de Luna como hijo adoptivo. La propuesta del PSOE fue aceptada en el pleno por PP y Ciudadanos, mientras que Ganemos se abstuvo. «Dijimos en el pleno que ese nombramiento era una vuelta al pasado y luego resultó ser premonitorio», bromea Sonsoles Arnau, portavoz de Ganemos.

La asociación Amigos del Museo de Cerámica Ruiz de Luna de Talavera se dio cuenta de la metedura de pata: el 20 de julio de 1920, el pleno nombró hijo predilecto al ceramista talaverano Emilio Niveiro Gil de Rozas e hijo adoptivo a... Juan Ruiz de Luna. El diploma con el reconocimiento se puede ver en el museo dedicado al ceramista (calle San Agustín el Viejo, 13) y forma parte de los fondos documentales de la exposición permanente. «Ese nombramiento coincide con una de las etapas más fecundas de su alfar», señala a ABC Domingo Portela.

El martes a media mañana, Portela y Francisco Peñalver, compañero de la asociación, dejaron ojiplático al alcalde en su despacho cuando le mostraron un informe con fotografías del libro de actas que recoge el añejo nombramiento. Dos horas más tarde, Portela informó por teléfono a Corrochano y le envió también el revelador informe. «¡Nadie nos había informado de que ese nombramiento ya existía!», lamenta ahora el concejal socialista. «De hecho, Ciudadanos y PP no solo votaron a favor de la moción, sino que la firmaron para presentarla juntos. Ninguno tuvimos dudas», añade. «Asombra que quien presentó la moción no se hubiera documentado antes y embarcara al pleno en esta historia», responde Ramos.

«Aprovechar el tirón»

«Nos quedamos un poco sorprendidos al conocer el nombramiento y que el PSOE no se hubiera informado bien antes de presentar esta moción, pero, bueno, es algo que nos puede pasar a cualquiera», afirma comprensivo Jonatan Bermejo, concejal de Ciudadanos.

De esta historia, Corrochano saca una lectura positiva: «Hay que aprovechar el tirón (de la equivocación) y preparar una gran exposición sobre Juan Ruiz de Luna para 2020, cuando se cumplan cien años de su nombramiento como hijo adoptivo». «También se podía haber celebrado su nacimiento, su muerte...», replica el alcalde. «Mejor que se reactive la actividad del museo de cerámica y tenga más recursos para cosas elementales, como reponer bombillas», propone Sonsoles Arnau.